El 6% del personal operador de su ‘contact center’ está integrado

Pelayo normaliza la discapacidad en el trabajo

Voluntarios de Pelayo acompañan a personas con discapacidad a una función de circo, el pasado fin de semana en Madrid.
Voluntarios de Pelayo acompañan a personas con discapacidad a una función de circo, el pasado fin de semana en Madrid.

La concesión a Seguros Pelayo del Premio Reina Sofía 2014 de Promoción de la Inserción Laboral de Personas con Discapacidad es el último de una larga lista de reconocimientos a la gestión que la aseguradora viene realizando de la discapacidad en la empresa. Un trabajo por la integración de las personas con discapacidad que es, con todo, solo una parte del especial compromiso por los temas sociales dentro de la política de responsabilidad corporativa del grupo Pelayo.

“Nuestro empeño ha sido siempre involucrar a la plantilla, que lo vivan, que participen, que al final es una forma de amplificar lo que se hace”, señala José Boada, presidente de Pelayo Mutua de Seguros. “Y esta es la filosofía que subyace también en el tema de la discapacidad. Gente con capacidades distintas que pone mucho de su parte, se compromete y es capaz de superar sus dificultades. Y eso es una manera de dar ejemplo”, añade.

La política de RSC de Pelayo está presente en todas las áreas de la empresa, con acciones dirigidas a todos los grupos de interés: empleados, mutualistas, medio ambiente y sociedad. Así, con los empleados se ha creado el área de calidad de vida del empleado, un plan de igualdad y se han mejorado las medidas de conciliación, entre otras acciones. Con los mutualistas se ha actuado a través del Certificado de Garantía del Seguro, la creación de códigos de transparencia, del Código Ético, del protocolo para la elección de proveedores, etcétera. En relación al medio ambiente se ha activado un plan de reciclado y se ha suscrito el Plan Green Light, para la mejora de las infraestructuras del transporte y la seguridad de los peatones.

PREMIOS

-Reina Sofía 2014.

-A de Accesibilidad Universal.

-Ability Awards.

-Sello Bequal.

-100 Mejores Ideas, en la categoría de RSC.

-Sello Madrid Excelente.

-Certificación de Empresa Familiarmente Responsable.

-Segurempleo.

-Certificación de Accesibilidad Universal.

-Medalla de Oro de Cruz Roja.

Además, el grupo ha puesto en marcha proyectos sociales, relacionados también con la seguridad vial, fomenta el voluntariado corporativo entre empleados y familiares y ha lanzado productos aseguradores dirigidos a personas con discapacidad. Fruto de todas estas acciones y con la idea de agruparlas bajo un mismo paraguas se creó la Fundación Pelayo, que tiene la misión de impulsar y coordinar la acción social que se realiza en el grupo, pero también la de coordinar la RSC de todas las áreas.

Proyectos sociales

El contact center de Pelayo, por la actividad que desarrolla, es la entidad del grupo que más ha promovido la incorporación de personas con discapacidad a su equipo de trabajo. En la actualidad, el 6% del personal operador está integrado, con lo que supera de largo el 2% establecido por ley. Para ello ha sido también necesario llevar a cabo trabajos de adaptación del puesto, de mejora de las infraestructuras y de accesibilidad, adaptación de los planes de emergencia, evacuación, etc.

Pelayo participa también en varios proyectos junto a Ilunion, como Inserta, por el que se favorece la incorporación laboral de personas con discapacidad dentro de la organización.

Asimismo, se ha adherido al programa Incorpora de la Obra Social La Caixa, para favorecer la incorporación de las personas en riesgo de exclusión y promover la RSC, y participa con fundaciones como Adisli, Prodis o Carmen Pardo-Valcárcel, accediendo a sus bolsas de trabajo.

Pero el compromiso no es todo puramente solidario, también se traslada al negocio. “En relación con la discapacidad, lo que hemos hecho es, con la ONCE, Cermi y diversas organizaciones, analizar y valorar cuál era la problemática de este colectivo en el tema asegurador, pues a veces no encontraban las coberturas apropiadas. Y hemos creado una gama de productos adaptados a sus necesidades”, explica el presidente de Pelayo.

Uno de estos productos adaptados es la Póliza Compromiso, que no tiene ningún sobrecoste, al renunciar Pelayo a sus márgenes comerciales y comprometiéndose a revisar anualmente la rentabilidad del mismo y, de darse beneficio en función de la siniestralidad, revertirlo en su totalidad en la reducción del precio de las pólizas. “Esto nos da una imagen de empresa comprometida que al final repercute en mayores cuotas de negocio”, reconoce Boada.

Una plantilla comprometida

La Fundación Pelayo se financia a través de la asignación anual de al menos el 2% de los beneficios de Pelayo Mutua de Seguros. Y tiene como ámbito de actuación prioritario, además de la discapacidad, la infancia, principalmente en educación y sanidad.

Dentro de las actividades anuales de su plan de actuación cobran gran importancia los concursos anuales de proyectos sociales en sus dos vertientes, el dirigido a grandes entidades sociales y el dirigido a empleados del grupo que colaboran en acciones de voluntariado.

Y es que el fomento del voluntariado corporativo con empleados y familiares es una de las grandes apuestas de la fundación. “He de resaltar la sensibilidad que hay en la plantilla, pues siempre encontramos un eco muy positivo en todo lo que planteamos”, destaca José Boada. Impartición de cursos de habilidad sociales, jornadas para que estudiantes puedan pasar un día de trabajo con directivos, campañas de recogida de alimentos, de tapones, de móviles, de regalos en Navidad, mercadillos solidarios, colaboración en comedores sociales, acompañamiento a chicos con discapacidad al circo son algunas de las actividades de voluntariado.

También las carreras solidarias. Un equipo de empleados de Pelayo, de más de 100 corredores, participa con fines solidarios todos los años (ya van ocho) en una carrera que se celebra por la sierra de Madrid y que consiste en hacer 100 kilómetros en 24 horas. Los empleados que no corren apuestan cuántos consiguen llegar a meta. El importe recaudado es duplicado por Fundación Pelayo. En la edición de 2014 se consiguieron 11.000 euros, que han sido destinados a la Asociación Asprogrades Siglo XXI de Granada.