Jürgen Stackmann

Compromiso sobre ruedas

La fábrica de Seat en Martorell remonta el vuelo bajo la dirección de Jürgen Stackmann, un ejecutivo con una amplia experiencia en la automoción

Caricatura de Jürgen Stackmann, presidente del Comité Ejecutivo de Seat.
Caricatura de Jürgen Stackmann, presidente del Comité Ejecutivo de Seat.

Hace tiempo que Jürgen Stackmann (Buxtende, Alemania, 1961) se dio cuenta del compromiso que hace falta para sacar una compañía adelante. Y es que el presidente del Comité Ejecutivo de Seat creció en una familia de empresarios en la que comprobó desde muy joven que la línea que separa los negocios de la vida privada es muy fina y que un directivo siempre tiene que estar alerta para atender sus obligaciones.

De ese compromiso ha hecho gala Stackmann en los cerca de dos años que lleva al frente de la compañía automovilística, filial de la alemana Volkswagen, y que en los últimos tiempos ha empezado a ver la luz al final del túnel tras el bache de la crisis económica.

La planta de la empresa en Martorell (Barcelona) se ha convertido en la obra maestra de su gestión. Esta misma semana, Stackmann hacía gala de los datos de su producción, que se situó en el 2014 en 443.000 unidades en la histórica fábrica, con un aumento del 13% respecto a los datos del 2013. Con el Seat León como buque insignia gracias a las buenas ventas del modelo, la fabricación en Martorell se ha incrementado en un 47% en los últimos cinco años, con una contratación de personal en 2014 de hasta 800 personas, según señalaba el presidente durante uno de los Encuentros Seat. Estos eventos se han convertido en la oportunidad perfecta para que tanto la firma como el propio Stackmann se acerquen al conjunto de la base industrial española.

Pese a las barreras del idioma (aunque el directivo ya está preparándose para superarlas con cuatro horas de clases de español a la semana), quienes han coincidido en alguna ocasión con el presidente de Seat lo describen como una persona amable, de buen trato y que se interesa por quienes le rodean.

Stackmann ya se encuentra más que integrado en Barcelona, donde reside desde que tomó las riendas de la compañía. Allí, consciente como es desde muy joven de esa escasa separación entre lo profesional y lo personal, se ha esforzado para adaptarse a ambos niveles.

En el ámbito personal le ha resultado sencillo, ya que gracias a que su familia tenía una casa en España conocía la cultura del país. En lo referente a los negocios, el presidente de Seat también ha encontrado su hueco y ya tiene contacto con los principales empresarios y ejecutivos de la ciudad condal.

Pero el cambio de residencia no es nada nuevo para este apasionado del arte y aficionado a la práctica del golf, que ha vivido, además de en su Alemania natal, en diversos lugares como Francia, la República Checa, Reino Unido y Estados Unidos (lo que le ha ayudado a dominar a la perfección el inglés y el francés).

Técnico titulado de banca, Stackmann ha desarrollado toda su carrera profesional en el mundo del motor. Licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de Ciencias Aplicadas del Sarre (Alemania) y por la Universidad de Metz (Francia), inició su trayectoria en Ford, donde ocupó diferentes puestos relacionados principalmente con el ámbito del marketing.

Como responsable de esta área y de la vía comercial, el actual presidente de Seat entró en 2010 a formar parte de Skoda, y por tanto del grupo Volkswagen, donde más tarde fue también nombrado máximo responsable de marketing.

En primavera de 2013 se produjo su desembarco en Seat, precedido por su buena reputación anterior y pese a su juventud, que algunos consideraban un obstáculo para el cargo que iba a ocupar. Hoy en día la marca tiene la vista puesta en un horizonte muy diferente del que se planteaba en aquel entonces.

La intención de lanzar nuevos productos y de abrir hasta un centenar de nuevos concesionarios durante el año que viene en Europa son ahora los objetivos de la firma capitaneada por Stackmann.

A sus 53 años, este directivo que aprendió desde pequeño cómo funcionan las empresas parece tener todavía mucho que decir (en cualquiera de los idiomas que habla) en el sector de la automoción.