El Tribunal de la UE avala el plan de compra de deuda de Draghi

Luz verde con condiciones al programa de compra de deuda del BCE

Sede del Tribunal Europeo de Justicia.
Sede del Tribunal Europeo de Justicia.

El Banco Central Europeo recibió ayer el primer visto bueno de la justicia europea al plan de compra de deuda pública (conocido por sus siglas en inglés OMT) anunciado en el verano de 2012 para frenar la expectativa de una desintegración del euro. El dictamen llega a solo una semana de la decisiva reunión del 22 de enero, en la que el BCE podría anunciar una histórica intervención (quantitative easing o QE) para evitar una tercera recesión.

 La victoria judicial de ayer allana el camino del presidente del BCE, Mario Draghi, frente a su rival, Jens Weidmann, presidente del Banco de Alemania (Bundesbank) y claramente contrario al QE. En su dictamen previo a la sentencia, el abogado general del Tribunal europeo Pedro Cruz Villalón considera que “el programa de adquisición de títulos de deuda pública (OMT) es compatible con el Tratado de la UniónEuropea”.

La victoria de Draghi

allana el camino para

una intervención

del BCE sin precedentes

Cruz Villalón tan solo establece dos requisitos menores, para aceptar ese programa, anunciado por Draghi tras su legendaria promesa de “hacer todo lo necesario para preservar el euro”.

La primera condición delAbogado General es financiera: que el BCE no compre la deuda de un país rescatado nada más ser emitida, para dar tiempo a que los operadores del mercado valoren primero su fiabilidad y rentabilidad. Y la segunda condición, institucional: que si alguna vez se activa el plan para algún país, el BCE deje de supervisar su rescate, papel que ejerce ahora como miembro de la troika junto a la Comisión Europea y al Fondo Monetario Internacional.

Ninguna de las dos premisas fijadas por el magistrado merma la efectividad de la OMT ni pone en peligro su principal activo, que es el carácter potencialmente ilimitado de las compras de deuda en caso de que la situación de un país pueda poner en peligro la integridad del euro.

El dictamen solo impide la compra de deuda pública recién emitida

Las conclusiones de Cruz Villalón no son vinculantes, por lo que habrá que esperar a la sentencia definitiva, dentro de unos meses, para conocer la posición exacta del Tribunal. Sin embargo, los jueces casi siempre secundan el razonamiento de los Abogados Generales, por lo que el dictamen de ayer fue acogido ya con alivio y satisfacción tanto en el BCE, como en el Parlamento europeo o el gobierno alemán, que apoyó en su día el plan de Draghi.

La mayoría de los analistas también coincidieron en que el dictamen judicial permitirá a Draghi sacar adelante un QE muy ambicioso y con escasas cortapisas, a pesar de la resistencia del Bundesbank.

Más dudosa es la acogida que dará el Tribunal Constitucional alemán, que a regañadientes remitió a Luxemburgo el recurso presentado por un grupo de profesores universitarios contra la OMT, al considerarla una mutualización de la deuda pública encubierta e ilegal.

El Constitucional alemán, con sede en Karlsruhe, nunca se había dignado hasta ahora a consultar a los jueces europeos. Y en su primera consulta prejudicial de la historia se ha reservado el derecho a no acatar la sentencia que dicten los jueces europeos.

La amenaza de choque institucional es tan grave que, durante el juicio, países como España, Italia y Holanda, recomendaron a los jueces europeos que desestimasen el caso remitido por el Constitucional alemán por considerarlo una falsa consulta. El Abogado General también dedica casi un tercio de su dictamen a alertar sobre el riesgo de un choque institucional, que no solo pondría en peligro las intervenciones del BCE sino también el propio proceso de integración de la UE. De momento, sin embargo, Draghi sale ganando claramente.