Las cotizaciones europeas hablan castellano

Las cotizaciones europeas hablan castellano

Banco Santander, BBVA, Telefónica, Repsol, Iberdrola e Inditex son las seis magníficas made in Spain del Euro Stoxx 50, el selectivo que agrupa los 50 principales valores cotizados de las bolsas de la eurozona. Las seis compañías acaparan el 19% del total negociado por las 50 multinacionales europeas que integran el índice, según datos recogidos hasta noviembre por el Informe de Mercado 2014 de BME (Bolsas y Mercados Españoles).

Una interpretación rápida de los datos nos lleva a varias conclusiones. La primera quizá sorprenda porque, en tiempos de crisis, si a la economía de un país le va mal, como es el caso de España, parecería lógico que a sus empresas tampoco les fuera bien. Error. A diferencia de las tormentas, “no hay una relación perfecta entre la economía y las compañías que van a estar en un índice bursátil”, explica Juan Luis García Alejo, director de análisis, mercados y productos de Andbank.

Muy relacionado con esta primera observación, lo segundo que nos puede llamar la atención es que los valores españoles están muy por encima de la ponderación que hace el índice Euro Stoxx por tamaño (capitalización) de los mismos, que alcanza el 16,20%, y del peso de la economía española en la zona euro en términos del producto interior bruto (PIB), que se sitúa en torno al 11%.

Este sería el caso de España. Turismo y automoción han sido tradicionalmente los motores económicos nacionales, pero a pesar de su contribución al PIB, ninguna empresa de esos sectores siquiera cotiza en el Ibex 35.

Santander, BBVA, Telefónica, Repsol, Iberdrola e Inditex son las seis magníficas del selectivo

La tercera de las conclusiones sería que los valores españoles resultan muy atractivos para los inversores. Desde el punto de vista financiero, una de las razones que explican la seducción que ejercen las empresas españolas que están en el Euro Stoxx para los inversores tiene mucho que ver con su historia de éxito, su capacidad de internacionalización y liderazgo y con su gestión, considerada como muy buena y profesional.

“Lo más atractivo de estas empresas españolas”, apunta Javier Niederleytner, profesor del IEB (Instituto de Estudios Bursátiles), “es que operan en todas las áreas económicas mundiales; son verdaderas multinacionales, con presencia en los cinco continentes y que, además, obtienen sólidos beneficios cada año”.

 

Cuarto año consecutivo

Por cuarto año consecutivo los valores españoles se han situado a la cabeza de los más negociados del Euro Stoxx 50. Las seis empresas domésticas que forman parte de este selectivo están entre las veinte primeras del ranking de negociación hasta noviembre de 2014 y tres de ellas –Santander, BBVA y Telefónica– ocupan el primer, tercer y cuarto lugar, respectivamente, por valor de la negociación de sus acciones. Repsol e Iberdrola se sitúan en los puestos decimocuarto y decimoctavo e Inditex ocupa el número 20, según datos de BME.

Esta clasificación –añade Niederleytner– “tiene en cuenta el valor efectivo negociado para cada valor incluido en el índice europeo solo en sus mercados nacionales de origen, normalmente situados en donde las empresas representadas por los títulos tienen su domicilio social”, y concluye que “el peso de los valores españoles sobre el total negociado en el índice Euro Stoxx 50 (total negociado en el mercado de origen más las plataformas) es del 19% y del 22,70% sobre el total negociado en el mercado de origen”, que como indicábamos está muy por encima del tamaño de capitalización de los valores españoles (16,20%) y del peso de España en la eurozona (11% en términos del PIB).

Todas las compañías que están en el Euro Stoxx 50 son empresas de referencia en cada uno de sus sectores, sobre las que los analistas hacen sus proyecciones para invertir. “El Euro Stoxx da notoriedad. Cotizar en este selectivo es un plus y un valor añadido”, indica el portavoz de Andbank; no en vano la eurozona es la segunda área económica más importante del mundo.

“A diferencia de otros índices”, puntualiza Inés Martín de Santos, experta en Ciencias Sociales de la Universidad Europea, las cotizadas en el índice europeo “no tienen la misma importancia o el mismo peso, sino que este depende de su capital flotante (free float), es decir, de la liquidez dependiente de las aportaciones de los pequeños inversores”.

En el selectivo del Euro Stoxx 50 cotizan empresas de siete países, de entre los dieciocho que conforman la eurozona –por ello no hay ninguna empresa británica–. En el selectivo, Francia es el país que más presencia tiene, con 18 empresas cotizadas, seguido de Alemania, con 14; España, con 6; Italia y Países Bajos, con 5 cada uno, y Bélgica e Irlanda, con una empresa cada uno.

De cara al año que acabamos de estrenar, las opiniones varían. Para Javier Niederleytner, no existe “ninguna constancia de que esto pueda cambiar: la economía española se presenta como una de las que cuenta con mejor proyección en Europa y, además, en 2014 se ha registrado una fuerte disminución de los costes de financiación en España, lo que sin duda se reflejará positivamente en 2015”, mientras que Inés Martín de Santos, no lo ve tan claro: “Los ciclos siguen su andadura y no nos damos cuenta de que no nos encontramos en el mejor momento”.

En un mundo globalizado e interrelacionado como en el que vivimos, las buenas o malas noticias –crisis de Rusia, derrumbe de los precios del petróleo, incertidumbre sobre la situación política de Grecia– afectan a todos, pero el impacto es diferente dependiendo de los factores a los que seamos más sensibles. Desde el punto de vista financiero, “la Bolsa, que es muy miedosa, primero vende y después pregunta y analiza”, indica Juan Luis García Alejo. Los mercados son muy sensibles a todo tipo de incertidumbres y Grecia genera una inestabilidad que a los inversores no les gusta, como estamos viendo en las primeras sesiones del año, pero la Bolsa “no es ni más ni menos que un conjunto de las expectativas futuras que se mueven entre el miedo y la avaricia y trata de descontar todo lo que va a ocurrir a futuro”, concluye este experto.