Prevé negociaciones para reestructurar la deuda

Bank of America ve una 'quita' griega de 100.000 millones

 Fotografía ilustrativa de una moneda de 1 euro griega
Fotografía ilustrativa de una moneda de 1 euro griega EFE

Más allá de los mensajes apocalípticos sobre una posible salida de Grecia del euro y del nerviosismo que esta idea provoca entre los inversores, en el mercado también se abre paso la idea de que Atenas deberá renegociar en algún momento el pago de una deuda que resulta insostenible. El país no ha recuperado con fluidez el acceso a la financiación en el mercado de capitales. De hecho, el gobierno de Samaras evitó a finales de 2014 y a duras penas la negociación de un tercer rescate, aunque ese logro no le haya salvado de la celebración de nuevas elecciones generales, después de que fracasara su propuesta de candidato a presidente de la República.

Para Bank of America Merrill Lynch, independientemente de los acontecimientos políticos que puedan suceder en Grecia, Atenas y la troika –Comisión Europea, BCE y Fondo Monetario Internacional– tendrían que sentarse de nuevo a negociar las condiciones de pago de la deuda. Incluso en el escenario de que Grecia logre la disciplina fiscal y el crecimiento económico –con un aumento del PIB del 3% a largo plazo–, señala que sería necesario prolongar el plazo de vencimiento del crédito concedido al país para rebajar el ratio de deuda sobre PIB a un nivel más razonable del 110% en el año 2022, desde el nivel del 170% actual.

El nivel de endeudamiento sería muy elevado incluso en un escenario económico optimista. Pero si “el crecimiento a largo plazo decepciona y se sitúa en línea con nuestras previsiones, y las reformas se retrasan o no tienen los efectos deseados, se haría necesario un alivio de la deuda por 100.000 millones de euros, lo que requiere tipos de interés menores y además una ampliación sustancial de los plazos de pago”, explica el banco estadounidense.

Bank of America Merrill Lynch apunta en definitiva a lo que las autoridades europeas no quieren nombrar aún, a una renegociación de las condiciones del pago de la deuda, en línea en definitiva con las reivindicaciones de Syriza. “Los acontecimientos políticos en Atenas están forzando a los europeos a tomar seriamente en cuenta a Grecia antes de lo que habrían esperado”, señalaba la firma ayer en un informe.