La firma buscará fórmulas para acelerar la obra

Fomento impone la paz en el consorcio del AVE a La Meca

 La ministra de Fomento, Ana Pasto conversa con el ministro de Transportes de Arabia Saudí, Jubara Al Suraisry, durante una reunión del  consorcio español que construye el AVE La Meca-Medina.
La ministra de Fomento, Ana Pasto conversa con el ministro de Transportes de Arabia Saudí, Jubara Al Suraisry, durante una reunión del consorcio español que construye el AVE La Meca-Medina.

La reunión extraordinaria del viernes entre las empresas que componen el consorcio Al Shoula, encargado de ejecutar los 450 kilómetros del AVE del Desierto, ha evitado que salten las costuras del grupo en el que se integran 12 compañías públicas y privadas españolas.

El pacificador ha sido el presidente de Renfe y del propio consorcio, Pablo Vázquez, uno de los hombres de confianza de la ministra de Fomento, Ana Pastor. Este representante del Gobierno reclamó unidad e impuso la orden de que los conflictos entre los socios se traten de puertas adentro.

OHL, a través de su consejero delegado Josep Piqué, pidió el martes mayor protagonismo en la construcción de la infraestructura tras la advertencia del ministro de Transporte saudí, Abdullah Al-Muqbel, de una posible rescisión del contrato si no se cumplían los tiempos acordados para la entrega. La otra constructora del consorcio, la gallega Copasa, no tardó en reaccionar y aseguró públicamente que si hay retraso es precisamente en el tramo que ejecuta OHL.

Con la batalla abierta en los medios de comunicación, se prometía una reunión tensa del consejo del consorcio, pero la intervención del presidente de Renfe zanjó cualquier polémica. “El consorcio español de Alta Velocidad Meca-Medina confirma que los trabajos avanzan a buen ritmo”, se leía en un comunicado oficial horas después.

Las fuentes consultadas aseguran que el director general de Copasa, José Luis Saravia, se presentó a la cita cargado de argumentos para tumbar la petición de OHL y echar en cara a la cotizada toda una serie de agravios. Apenas pudo argumentar, aunque hubo voces, como la de Julián García Valverde (Consultrans), que tacharon de inaceptable el enfrentamiento entre socios. Al respecto, desde OHL se defendió que no se ha despreciado a empresa alguna y que solo pretende defender un proyecto que es marca España.

El fuerte enfado de Copasa se tradujo en una declaración del consorcio a favor de la capacidad técnica de todos sus integrantes para llevar a buen puerto el que ha sido el mayor contrato de obra civil adjudicado por empresas españolas. El encargo para instalar vía y superestructura, equipar, operar y mantener el AVE entre La Meca y Medina asciende a 6.700 millones.

El consorcio, en el que figuran Ineco, Renfe, Adif, Talgo, Cobra, Indra, OHL, Copasa, Dimetronic, Inabensa, Imathia, y Consultrans, también trata de tranquilizar al Gobierno de Arabia: “El consorcio está a disposición de su cliente, la Saudi Railway Organization, para atender sus demandas, canalizar sus necesidades y garantizar la prestación del servicio comercial entre las ciudades Santas de Meca y Medina lo antes posible”. Aunque el consorcio viene argumentando que cualquier demora está relacionada con la entrega defectuosa de la base del trazado, por parte de un consorcio de constructoras locales y chinas, la decisión es analizar fórmulas para avanzar más rápido en la obra.