La caída del petróleo será un elemento a favor

China: cómo cambiar de modelo sin frenar la economía

Shanghai Tower en el distrito financiero de Pudong en Shanghai
Shanghai Tower en el distrito financiero de Pudong en Shanghai REUTERS

La segunda mayor economía mundial seguirá el próximo año inmersa en un cambio de modelo económico que esté más centrado en el consumo interno y menos en las exportaciones, como ocurre ahora. Esto puede producir un crecimiento menor de lo habitual en China. La gran cuestión en los mercados es si el gigante asiático frenará de forma brusca o si tendrá un aterrizaje suave.

A esta tesis se apunta Citi.Los expertos de la firma estadounidense creen que el país entrará en “un nuevo ciclo de crecimiento al 6% o 7%, pero con mejor calidad”. Menos optimista se muestra Craig Botham, economista de mercados emergentes de Schroders, quien destaca en un reciente informe que no hay “ni rastro de tendencias alcistas” en aquel país y por eso prevé que China “seguirá ralentizándose a pesar de los recientes esfuerzos de estímulo”.

Bajada de tipos

Trenes de alta velocidad realizan una prueba en una estación de manteniemiento en Wuhan (China).
Trenes de alta velocidad realizan una prueba en una estación de manteniemiento en Wuhan (China). EFE

Al igual que ocurre en otros mercados emergentes, la mayoría de los expertos cree que el Banco Popular chino bajará los tipos de interés e inyectará liquidez el próximo año, lo que debería respaldar al mercado de aquel país. Esa es una ventaja, como también lo es la caída del precio del petróleo. Karine Jesiolowski, especialista sénior de inversiones en UBP, destaca que el gigante asiático “está aprovechando la caída del precio del petróleo para aumentar sus reservas estratégicas”. Barclays considera que China puede ser una sorpresa positiva de 2015.

Pero el 2015 también traerá riesgos. Para Bank of America Merrill Lynch, entre las amenazas para China el próximo año estaría “un crecimiento mucho menor de lo esperado a la zona euro, Japón y algunos mercados emergentes”. Hay igualmente amenazas internas. Mirabaud indica que “el principal riesgo para el próximo año en China es una desaceleración en el mercado inmobiliario” y UBP indica que un obstáculo para los mercados el próximo año podría ser “un aterrizaje brusco” de China.

Es decir, la visión del mercado sobre China oscila entre el optimismo por el margen de acción de su Gobierno y su banco central y la inquietud por un frenazo brusco del país. En cuanto a las recomendaciones de inversión existe cierta coincidencia en la buena visión del sector bancario del país. Citi apuesta por entidades como China Construction Bank o Bank of China. “Los beneficios por acción de las empresas chinas subirán un 7% en 2015”, destacan.