El Gobierno insiste en que son las cuentas de la "recuperación"

Luz verde a los Presupuestos de 2015 con más ingresos e inversión

"Recuperación” es el sustantivo que no falta en ninguno de los discursos del Gobierno y que también ha servido para bautizar las cuentas de 2015. “Los Presupuestos de la recuperación”, según definición del Ejecutivo, se aprobaron ayer con los votos favorables del Partido Popular, que cuenta con una cómoda mayoría absoluta. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, mostró su confianza en que los Presupuestos del próximo año servirán para elevar el “bienestar y el empleo”.

No se han producido cambios de calado en el texto aprobado respecto al anteproyecto, lo que llevó a la oposición a denunciar que el Gobierno ha pasado el rodillo de la mayoría absoluta. Sin embargo, Montoro aseguró que el Ejecutivo ha tomado nota de las dudas de los grupos parlamentarios acerca de la recuperación económica que espera que se disipen a medida que avance el ejercicio.

Las grandes líneas de las cuentas de 2015 están marcadas por la continuidad de la austeridad. El Estado prevé gastar 161.992 millones, un 1,7% menos que en 2014. Aun así, la partida destinada a gastos de personal se incrementa un 1,6% porque los funcionarios cobrarán las dos extras y recibirán parte de la que se suprimió en 2012. También llama la atención el aumento de la inversión pública, primer avance desde 2010. El Gobierno defiende el menor gasto no responde a nuevos recortes, sino que es la consecuencia del retroceso de las partidas destinadas a pagar intereses y prestaciones por desempleo. Según las estimaciones del Ejecutivo, la Administración central destinará el próximo año 35.519 millones a pagar intereses, un 3% menos de lo presupuestado para el ejercicio en curso.

Por el lado de los ingresos se producen más novedades porque a partir de enero entra en vigor la reforma fiscal aprobada por el Gobierno y que reduce los tipos del IRPFy el impuesto sobre sociedades. Una rebaja tributaria, que, según Hacienda, no se traducirá en una menor recaudación. El departamento de Cristóbal Montoro confía en que la mejora de la actividad económica absorba el efecto de la rebaja de los gravámenes. De hecho, en el IRPF, Hacienda sí estima una pérdida de recaudación del 0,3% respecto a la previsión de cierre de este año. Sin embargo, los ingresos esperados por el IVA superarán los 60.000 millones, cifra que equivale al 5,5% del PIB. Si Hacienda acierta, supondrá la mayor recaudación de la historia por el principal impuesto indirecto y cuyo tipo general aumentó en 2010 y 2012.

Según el cuadro macroeconómico del Gobierno, la economía cerrará el año con un avance del 1,3% y que alcanzará el 2% el próximo año. Una recuperación que Moncloa asegura que en realidad será superior. El ministro de Economía, Luis de Guindos, señaló la previsión del 1,3% se cumplirá “holgadamente” y la misma impresión traslada respecto a la estimación del PIBde 2015. De hecho, Funcas augura un avance de la actividad del 2,4% y el Instituto de Estudios Económicos (IEE) eleva la cifra hasta el 2,5%. El abaratamiento del precio del crudo, la nula inflación y el incremento de la renta disponible por el efecto de la reforma fiscal son algunas de las variables que alimentan el optimismo de los analistas.

El principal reto del Gobierno es crear empleo. Actualmente, ya se está generando empleo neto, aunque de baja calidad. Guindos vaticinó recientemente que entre 2014 y 2015 se crearían más de 800.000 puestos de trabajo, una cifra superior a los 625.000 previstos inicialmente. El IEE también se muestra optimista y, en un informe publicado esta semana, señaló que el paro bajaría del 20% en diciembre de 2015.

Los Presupuestos para el próximo ejercicio contemplan un incremento de las pensiones del 0,25% y Montoro descartó cualquier cambio en este aspecto. Recordó que durante esta legislatura las pensiones públicas han subido todos los años. El ministro de Hacienda aseguró que los jubilados han ganado “prácticamente un 7%” de poder adquisitivo desde 2012, gracias también a la “moderación” de la inflación.

Polémica por el perdón de los intereses autonómicas

La decisión del Ministerio de Hacienda de perdonar los intereses de la deuda que las comunidades autónomas tienen con el Estado ha generado malestar en la Comunidad de Madrid. El Gobierno de Ignacio González es uno de los que rechazó con insistencia acudir al fondo de liquidez autonómico (FLA) y ahora considera injusta que el Gobierno de Mariano Rajoy fije un tipo de interés del 0%. Las comunidades con una peor situación son las que saldrán más beneficiadas. Entre el FLA y el Plan de Pago a Proveedores, Cataluña ha recibido 30.441 millones. Le sigue la Comunidad Valenciana (18.939 millones) y Andalucía (15.087 millones). Perdonar la carga de los intereses supondrá un alivió para cuentas públicas de las autonomías, que todo apunta que este año y el siguiente volverán a incumplir el objetivo de déficit.

Las nuevas medidas de liquidez se aprobarán antes de finalizar el año. La próxima semana se celebrará el Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano que reúne a los representantes de Hacienda con sus homólogos autonómicos, para detallar la condonación de los tipos de interés. La Comunidad de Madrid liderará la voz de las comunidades que se oponen a esta decisión. El Ejecutivo confía en aplacar las quejas y señala que el tipo de interés del 0% también se aplicará para la deuda futura. Es decir, todas las regiones podrán financiar su déficit público acudiendo al Estado y sin coste. Aun así, todo apunta que Hacienda reclamará a cambio cierta supervisión sobre las cuentas públicas.

El perdón a los intereses de la deuda también se extenderá a los ayuntamientos, cuya situación globalmente es buena. El año pasado cerraron con superávit –ingresaron más dinero del que gastaron– y todo indica que la situación se repetirá este año.

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, señaló que el Ejecutivo puede adoptar esas medidas de liquidez porque el Tesoro se financia en “las mejores condiciones” de la historia, de modo que es “obligación” del Gobierno trasladar esa capacidad de crédito al resto de las administraciones.