Informe de la consultora Rystad Energy

Cinco proyectos en peligro por la caída del precio del petróleo

Cinco proyectos en peligro por la caída del precio del petróleo

La caída del precio del crudo puede tener efectos colaterales importantes, entre otros, un parón de las inversiones que, según los expertos, puede poner en riesgo los suministros a largo plazo. Es una de las conclusiones del informe de la consultora noruega Rystad Energy, que estima en más de 150.000 millones de dólares (122.000 millones de euros) en monto total de los proyectos que pueden ser abandonados por falta de rentabilidad, según recoge Reuters.

Según sus datos, el próximo año, las mayores compañías petroleras tomarán decisiones finales sobre un total de 800 proyectos de petróleo y gas valorados en unos 500.000 millones de dólares (404.000 millones de euros) y que equivalen a unos 60.000 millones de barriles de petróleo. Un informe de EYestima que las compañías energéticas del mundo tienen en marcha 163 megaproyectos con inversiones previstas en más de 1.000 millones de dólares, según recoge el diario New York Times.

Pero con las previsiones de precio de petróleo (el rango más bajo de los analistas lo llega a situar en 43 dólares en 2015) alrededor de un tercio de esas inversiones (o un 20% del volumen de producción previsto) puede que no salga adelante. “A 70 dóalres el barril, la mitad del volumen que se prevé producir en nuevos proyectos está en riesgo”, señala el informe. Uno de cada res proyectos programados para 2015 son los denominados no convencionales, es decir, que no puede obtenerse por simple extracción y requieren de desarrollo tecnológico mucho más complejo para acceder a las reservas.

Estos son cinco proyectos en riesgo, según la consultora:

1. Proyecto Rosebank de Chevron en el mar del Norte. Con inversiones estimadas en unos 10.000 millones de dólares, el proyecto de Chevron, en manos de Chevron y la austriaca OMV,se encuentra entre los que tienen un futuro incierto, a juicio de los analistas. Aunque la compañía asegura que la decisión definitiva probablemente se tome en 2015, lo cierto es que el proyecto está en el aire. Y así seguirá a menos de momento. La posición oficial de la empresa es que el proyecto Rosebank “está en la fase inicial de ingeniería y desarrollo. La revisión de la rentabilidad y el trabajo adicional de ingeniería avanza... Es prematuro hacer afirmaciones sobre una fecha para la decisión final de inversión”.

2. Proyecto Snorre, de Statoil. Localizado en los bloques 34/4 y 34/7 en el área Tampen del mar del Norte, también está bajo mirada atenta del mercado. Según anunció hace unos días, la compañía ha decidido “ajustar el calendario” de la inversión para tomar la decisión de seguir invirtiendo (fase 2), de manera que no se tomará en marzo de 2015 sino en octubre. La inversión prevista es de 5.740 millones de dólares.

3.Proyecto Joslyne de Total en Alberta. La compañía francesa decidió recientemente posponer la decisión final de inversión en el proyecto Joslyn de Alberta, cuyo coste estima la consultora Rystad Energy en 11.000 millones de dólares. La previsión era una producción de 100.000 barriles diarios a partir de 2020, pero la empresa se replantea ahora el nivel de rentabilidad. Aunque la empresa y sus socios han trabajado desde 2011 en planes de recorte de costes del proyecto, no lo han logrado en medida suficiente para compensar la caída del precio del crudo. Por el momento “no hay calendario previsto” para recobrar el proyecto.

4. Proyecto de gas natual licuado (GNL) de Shell en Columbia Británica. Se enfrenta a tensiones crecientes por el actual entorno de precios, señalan analistas. Según Citi, el proyecto requiere 80 dólares por barril para ser rentable. El director financiero de Royal Dutch Shell, Henry Simon, señaló en octubre que es “menos probable” seguir adelante con los proyectos no convencionales que se desarrollan en Canadá si el precio del petróleo bajaba de 80 dólares el barril.

5. Proyecto Mad Dog Fase 2 de BP en México. La compañía suspendió temporalmente su proyecto en aguas profundas mientras re evalúa su rentabilidad. Los expertos estiman que los costes de desarrollo de han disparado hasta 20.000 millones de dólares. La empresa no descarta reactivar el proyecto en 2015