El índice cae el 3,18%, hasta los 10.461 puntos

Grecia agua el rally de fin de año y devuelve al Ibex a los 10.400

Imagen de la Bolsa de Hong Kong.
Imagen de la Bolsa de Hong Kong. EFE

Una sombra bien conocida por los mercados amenaza con ensombrecer definitivamente el rally de fin de año. Las alarmas han vuelto a saltar hoy a causa de Grecia, ante la posibilidad de que llegue al poder un nuevo ejecutivo rebelde con las recetas de la troika, justo después de que el país haya evitado, una vez más in extremis, la petición de un nuevo rescate gracias a la prolongación por dos meses más del que finaliza a final de año.

La capacidad que sigue teniendo Grecia de sembrar la inquietud entre los inversores demuestra que el fin de la crisis del euro continúa estando lejos y que las recetas aplicadas hasta ahora en el país heleno son un cierre en falso del problema. Tras cinco años de ajuste y una reestructuración, la deuda griega supera todavía el 175% del PIB y parece difícilmente sostenible para un país que ha perdido el 25% de su PIB. Desde el inicio de su crisis en el otoño de 2009 y después de reconocer que sus cuentas públicas escondían un abultado déficit que no se había comunicado a Bruselas, Grecia ha tenido que pedir a sus socios europeos y el FMI dos rescates por un total de 130.000 millones de euros. Grecia logró zafarse de un tercero este mismo lunes, cuando el Eurogrupo decidió ampliar dos meses el programa para que Grecia no pierda el último desembolso de 1.800 millones de euros que vence a finales de año.

Pero una nueva vía de agua acaba de abrirse y promete complicar el ya de por sí difícil acceso de Grecia a la financiación de los mercados de capitales, precisamente el argumento que pesa a favor de la petición de un tercer rescate. El Gobierno griego ha adelantado la votación parlamentaria para elegir a un nuevo presidente de la República y el ejecutivo no cuenta con la mayoría necesaria para triunfar en esa votación. En concreto, un candidato debe contar con un respaldo de al menos 180 votos de los 300 posibles, cuando la coalición de Gobierno liderada por Antonis Samaras cuenta con 155 diputados

En caso de que no haya acuerdo, la Constitución helena obliga a convocar elecciones, en las que podría resultar vencedor el grupo Syriza. Y es esta posibilidad la que ha desfondado a la Bolsa griega y disparado su deuda, en un movimiento que ha contagiado al resto de bolsas europeas, si bien con menor intensidad que en episodios similares en el pasado.

El Ibex ha cerrado con una caída del 3,18%, en línea con los descensos del resto de parqués europeos. Aunque la peor parte se la lleva la Bolsa de Atenas, que ha sufrido su mayor caída desde 1987, del 12%, con desplomes que han superado el 20% en el Banco Nacional de Grecia.

Esta presión se aprecia también en el mercado secundario de deuda, donde el interés del bono heleno a una década repunta hoy hasta colocarse de nuevo sobre el 8%. Ha pasado del 7,245% de ayer al 8,12% de hoy, mientras que la deuda a cinco años se ha disparado del 6,436% al 7,87%.

Este movimiento arrastra algo al resto de bonos soberanos de países europeos, aunque en menor medida que en episodios de tensión pasados. Así, el interés de la deuda española con vencimiento a una década, que ayer bajó del 1,8% por primera vez en la historia, hasta el 1,785%, repunta hoy hasta el 1,82%, con la prima de riesgo en los 113 puntos básicos, porque el bund germano está por debajo del 0,7%.

Además, las miradas del mercado están puestas en este mercado energético y en las cotizaciones de las petroleras. "Si bien es evidente que para el conjunto de la economía mundial la caída del precio de la energía es muy positiva a medio/largo plazo, entendemos que todavía es muy difícil de evaluar el impacto que ésta puede tener en el corto plazo en los mercados financieros mundiales. Cualquier caída brusca del precio de un activo tan importante como es el petróleo deja siempre muchos “cadáveres” por el camino. En este caso en forma de inestabilidad geopolítica, en los países productores muy dependientes de sus ventas de crudo, en forma de quiebras de compañías productoras muy endeudadas que a estos niveles no son rentables; en forma de pérdidas en los mercados financieros de fondos con importante posiciones largas en este activo…etc. Todo ello irá aflorando en los próximos meses y es muy factible que pueda llegar a generar tensiones en los mercados financieros mundiales", explica Link Securities.

Otro foco de atención está en la Reserva Federal, después de que el diario The Wall Street Journal publicase que la Fed retirará el compromiso de tener bajos los tipos de interés un largo periodo de tiempo.

En Wall Street, la apertura ha sido claramente a la baja. La Bolsa estadounidense pierde fuerza y es incapaz de desmarcarse de la corriente bajista del resto de parqués, que comenzó en los mercados asiáticos. 

En Asia, China bajó el 5% en una sesión volátil, en su mayor caída desde junio de 2013, después de haber tocado máximos. Las autoridades del gigante asiático decidieron imponer restricciones en los préstamos a corto plazo entre inversores para frenar los riesgos de emisión de deuda corporativa y gubernamental. La medida podría implicar dejar fuera del mercado más de 81.000 millones de dólares. Además, el mal dato de exportaciones del lunes sigue pesando en los inversores, y el yuan (cuya cotización está intervenida) marcaba esta mañana la mayor caída intradiaria en seis años. Hoy se reúne la la Conferencia de Trabajo Económica Central, encuentro anual en el que las autoridades chinas fijan la hoja de ruta económica. Se espera que salga una rebaja del objetivo de crecimiento al 7 %.

El barril de Brent cotizaba en la mañana por debajo de los 66 dólares por primera vez en cinco años, profundizando una racha bajista que empezó en junio y que está trastocando los planes de productores, industria y gobiernos a lo largo y ancho del mundo. Bajó un 4% después de que el ministro del petróleo de Kuwait asegurase que el precio permanecerá varios meses en torno a los 65 dólares, una señal de que los países del Golfo no están incómodos con el escenario de precios. Pero ha recuperado ligeramente posiciones, cerca de los 67 dólares, al igual que el barril West Texas, que ha subido el 1,4%, hasta casi recuperar los 64 dólares.

El euro, por su parte, se aprecia frente al dólar y se acerca al nivel de las 1,24 unidades del billete verde.