Recorta las previsiones de crecimiento 2014-2017 hasta el 0,5% y el 1,2%

S&P baja la calificación de Italia a “BBB-”

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La agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) ha bajado la nota a Italia a “BBB-” (de “BBB“), como consecuencia, explicó en un comunicado, de su deuda acumulada y de las débiles perspectivas de crecimiento de su economía.

“Hemos revisado a la baja nuestras proyecciones de crecimiento del PIB real y nominal de Italia para 2014-2017 hasta el 0,5% y el 1,2%, respectivamente, respecto al 1% y 1,9% que preveíamos, debido a que una baja inflación persistente y un ambiente de negocios complicado continúan pesando sobre las perspectivas económicas de Italia”, explicó S&P en la nota remitida a los medios.

Además, la agencia de calificación opinó que “las débiles perspectivas económicas reales y nominales de Italia han condicionado la dinámica de la deuda pública más” de lo que pronosticaron en su informe publicado el pasado 6 de junio.

“En términos absolutos, estimamos que la deuda pública del país será de 2,256 billones de euros a finales de 2017, es decir, 80.000 millones de euros más (o un 4,9% del PIB estimado en 2014) de lo pronosticado en junio”, subrayó.

Con estas cifras sobre la mesa, S&P consideró que Italia, “ya que acumula una importante deuda además de tener un consistente bajo crecimiento y una erosionada competitividad”, no está en condiciones de merecer “una nota 'BBB'”.

No obstante, la compañía compartió sus expectativas de que el Gobierno de Matteo Renzi “implemente gradualmente las reformas estructurales que quiere poner en marcha para favorecer el crecimiento” del país.

También confió en que el Banco Central Europeo “continúe apoyando la normalización de la inflación en Italia y en el resto de países de la zona euro”.

En cuanto a las perspectivas de futuro para el próximo año, la agencia afirmó que espera que “la economía italiana pueda salir de la recesión” en la que está sumida “a principios de 2015”, aunque vaticinó una recuperación modesta y afirmó que su PIB rondará el 0,2%, en comparación con la previsión anterior del 1,1%.

Frente a la opinión expresada en diversas ocasiones por el Ejecutivo” italiano, S&P auguró una “recuperación más débil del consumo privado”.

“Creemos que el consumo se verá limitado por una difícil situación del mercado laboral, con la tasa de paro en niveles históricamente altos”, observó.

Y añadió: “Al mismo tiempo, esperamos que la actividad inversora sea leve, debido a una cierta incertidumbre en la demanda y a las débiles perspectivas de crecimiento económico de los principales socios comerciales de Italia en Europa y el resto del mundo, y un mecanismo de transmisión monetaria que impide una mejora más rápida de las condiciones crediticias”.

La agencia de calificación apuntó a que el “éxito en el objetivo del gobierno de reducir la carga fiscal sobre el trabajo y el capital dependerá de nuevos recortes en los gastos permanentes” a través de unas líneas de actuación incluidas en su “reciente plan de revisión de los gastos”.

Finalmente, S&P alabó la reforma laboral que Renzi quiere aprobar y que ha levantado críticas entre los sindicatos y también entre sus propias filas.

“Renzi ha hecho algunos progresos con su Ley de Empleo, cuyo objetivo es abordar la dualidad del mercado de trabajo italiano mediante la relajación de las restricciones para despedir a los empleados con contratos indefinidos y reducir los incentivos para la contratación de empleados en contratos temporales”, concluyó.