Los ajustes y escándalos pasan factura a las centrales mayoritarias

CSICA desbanca a UGT como segunda fuerza sindical en las elecciones de las cajas

UGT se mantendrá como segunda fuerza en la mesa negociadora del convenio

Protesta sindical contra el ajuste laboral en Catalunya Banc, el año pasado.
Protesta sindical contra el ajuste laboral en Catalunya Banc, el año pasado.

Las siglas que representan a los trabajadores del sector de las cajas de ahorro han sufrido un importante vuelco en los comicios del miércoles, donde se dirimía la elección de los responsables sindicales para los próximos cuatro años.

CC OO y UGT, sindicatos tradicionalmente mayoritarios a nivel nacional en general y en este sector en particular, han visto fuertemente resentido su peso en esta cita frente a los resultados obtenidos en 2010.

Desde entonces, la dos centrales han sido responsables de sellar los principales acuerdos de ajuste laboral que ha afrontado el sector, que por primera vez ha pasado de ofrecer cuantiosas prejubilaciones y bajas incentivadas a proponer indemnizaciones ligadas al nuevo mínimo establecido en la última reforma laboral.

Un proceso de desgaste paulatino al que se unen varapalos como el que supuso el reciente escándalo de las tarjetas opacas de Caja Madrid, donde se supo que cinco responsables de UGT y seis de CC OO habían utilizado estos medios de pago ocultos al fisco.

Como consecuencia, CC OO ha pasado de recibir el 39% del apoyo de la plantilla de las cajas de ahorro en los comicios de 2010 al 34,43% -con el 97,8% de los votos escrutados- en las elecciones de esta semana, pese a lo cual permanecen como primera fuerza.

La principal revolución, sin embargo, ha tenido lugar en torno a UGT, fuerza que ha pasado de contar el con cerca del 22% de los apoyos a tan solo un 16%, lo que supone un importantísimo varapalo para la central, que pierde su posición de segunda central del sector.

Es CSICA, la Confederación de Sindicatos Independientes de Cajas y Afines, la plataforma que más beneficiada se ve de este vuelco, pasando de contar con el 15% de los apoyos hace cuatro años a superar la marca que tenía entonces UGT, logrando 25,33% en esta ocasión

“Estamos en un nuevo tiempo, también en el sindicalismo. Los sindicatos tradicionales pierden su posición, la confianza, y nuestra organización, independiente de poderes políticos, seguirá defendiendo los intereses de los trabajadores”, ha reivindicado el presidente de CSICA, Luis José Rodríguez Alfayate.

La formación, según ha informado, se ha posicionado como primer fuerza de representación en CaixaBank, CECA y Liberbank tras haberse unido a ACB (la organización independiente Asociación de Cuadros de Banca) con la que forma FINE (Fuerza, Independencia y Empleo); representando en total a 26.165 afiliados del ámbito financiero, según sus cálculos.

La nueva formación aspira a repetir su éxito en Kutxabank, Ibercaja y Ceiss, pendientes de celebrar sus comicios entre diciembre y febrero.

UGT aún es segunda en la mesa de negociación

Sumando las fuerzas que de momento mantiene en estas últimas firmas, siendo dominante en Ibercaja y Ceiss, UGT defiende que de facto sigue siendo la segunda fuerza representación sindical con un 20,39% de los delegados, frente al 31,56% de CC OO y el 10,65% de CSICA.

Este es, de hecho, el peso que tendrá cada una de las principales formaciones en la constitución de la mesa de negociación del nuevo convenio de cajas de ahorro, que se constituirá en diciembre.

Será entonces cuando la mesa decida si mantendrá estos porcentajes invariablemente o si deberá modificarlos en función de los resultados de los comicios sindicales que quedan pendientes.

Desde las plataformas sindicales mayoritarias asumen que siguen siendo la cara visible ante los trabajadores por lo que el desgaste de haber negociado los ERE y los escándalos que rodean a unos pocos de sus afiliados, han terminado pasándoles más factura que al resto de plataformas.

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