Lanza un órdago a ERC para alcanzar un pacto

Mas convocará elecciones si hay una lista unitaria a favor de la independencia

Asegura que podría encabezar la candidatura, aunque abre la puerta a no ir como cabeza de lista

La pelota ahora está en el tejado de Esquerra de Republicana de Catalunya (ERC). El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha ofrecido un discurso en el Auditorio Fórum de Barcelona ante más de 3.000 invitados en el que ha desgranado su estrategia política. El dirigente nacionalista mostró su voluntad de adelantar las elecciones autonómicas para convertirlas en una suerte de consulta sobre la independencia de Cataluña. Es decir, los comicios se organizarían bajo la legalidad vigente, aunque con la voluntad de dotarlas de un carácter plebiscitario. Para ello, Mas señaló como condición imprescindible que exista una lista favorable a la independencia con capacidad para lograr la mayoría absoluta.

Solo la unión de Convergència i Unió (CiU), el partido de Artur Mas, y ERC puede garantizar una victoria soberanista. Oriol Junqueras, el líder de ERC que se encontraba en el auditorio, se ha mostrado hasta ahora partidario a adelantar los comicios y formar a posteriori un bloque soberanista. La jugada política de Mas de hoy implica ceder la responsabilidad a ERC. Mas señaló que si no logra que las elecciones tengan un carácter plebiscitario agotará la legislatura. En principio, tanto la sociedad civil favorable a la independencia como parte de las bases de ERC presionarán para que se alcance un pacto.

Mas rechazó que su estrategia tenga como objetivo encabezar la lista unitaria en un momento en que algunas encuestas daban la victoria a ERCante unas hipotéticas elecciones. El presidente de la Generalitat reiteró que la lista unitaria y el hecho de fijar en el programa electoral como único punto el objetivo de que Cataluña se convierta en un Estado independiente resulta indispensable para que los comicios tengan ese pretendido carácter plebiscitario.

Mas aseguró que él podría encabezar esa lista unitaria, aunque abrió la puerta también a cerrarla. Planteó que la candidatura podría incorporar a personalidades de la sociedad civil catalana y a expertos. En caso de una victoria de la formación favorable a la independencia, el presidente de la Generalitat señaló que el Gobierno catalán contaría con la legitimidad para reclamar ante el Ejecutivo de Mariano Rajoy y ante la Comisión Europea el reconocimiento de Cataluña como un Estado independiente.

En el escenario dibujado por Mas, transcurrido un año y medio de los comicios se volverían a celebrar elecciones “constituyentes” a las que aseguró que no se presentaría. El discurso del presidente de la Generalitat fue interrumpido en diversas ocasiones por los aplausos y terminó con el auditorio en pie gritando a favor de la independencia.

Antes de la intervención del dirigente catalán, el jefe del Gobierno, Mariano Rajoy, garantizó en el Senado que no dio instrucción alguna a la Fiscalía para presentar una querella contra Mas, y advirtió que la política “no puede ser la alternativa a la aplicación de la ley”. El jefe del Ejecutivo reiteró que mantendrá la misma posición ante Cataluña que la que ha venido defendiendo hasta ahora, apoyando a los ciudadanos catalanes, defendiendo la soberanía nacional y rechazando el derecho de autodeterminación y todo lo que vaya contra la igualdad de los españoles.