Crece solo un 0,8% hasta octubre

Rusia alimenta las dudas sobre el crecimiento mundial

Refinería de Bashneft-Novoil situada en la ciudad de Ufa (Rusia).
Refinería de Bashneft-Novoil situada en la ciudad de Ufa (Rusia).

Más nubarrones sobre el débil crecimiento mundial. Al estancamiento de la zona euro y a la recesión en Japón se le unió ayer el frenazo de Rusia, la octava potencia más grande del mundo y la décima por exportaciones. El ministro de Economía ruso, Alexei Ulyukayev, confirmó que apenas habría crecido ocho décimas hasta octubre y que seguramente cierre este año con un pírrico avance de medio punto. Se trata del crecimiento más bajo de la serie histórica que mide el Banco Mundial, iniciada en 1993, con la excepción de los seis años (1993, 1994, 1995, 1996, 1998 y 2009) en los que hubo descenso del PIB.

Las sanciones occidentales por el conflicto en Ucrania y la caída de los precios del petróleo (el barril de Brent ha caído de 115 a 78 dólares en seis meses) han abierto un agujero en la economía rusa de al menos 105.000 millones de dólares anuales, según reconoció el ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov. “Por las sanciones geopolíticas perdemos al año 32.000 millones y perdemos otros 73.000 millones anuales por el descenso en un 30% por ciento del precio de petróleo”, apuntó en un foro de la Academia de Finanzas adjunta al Gobierno de la Federación Rusa. No todos en el Ejecutivo ruso comparten sus cálculos sobre el coste de las sanciones occidentales. “No, no estoy de acuerdo”, contestó sin más su colega de Economía, Alexéi Uliukáyev, quién también vaticinó que la depreciación del rublo ya se ha empezado a corregir y que aún le queda recorrido. “El rublo se ha revalorizado más del 3% respecto al dólar y todavía no ha alcanzado el punto de equilibrio”, apuntó.

 

Las empresas alemanas, más optimistas

La confianza empresarial en Alemania subió con fuerza en noviembre después de seis meses consecutivos de caídas y tras la depreciación del euro y la bajada del precio del petróleo. El Instituto de Investigación Económica alemán (Ifo) informó de que el índice de confianza empresarial en el conjunto de Alemania escaló hasta los 104,7 puntos, desde los 103,2 puntos de octubre. “Por lo menos se ha interrumpido la caída, por las expectativas de los impulsos exportadores y la mejora de la confianza en los sectores de ventas mayoristas y minoristas”. En el sector manufacturero, la confianza empresarial mejoró después de seis meses consecutivos de descensos, según apuntó el presidente del Ifo, Hans-Werner Sinn. “El sorprendente incremento de la confianza empresarial apoya nuestras expectativas de que la economía alemana simplemente atraviesa una racha débil y que a comienzos del próximo año, debería crecer con más fuerza de nuevo, ya que el euro se ha depreciado notablemente desde primavera y los precios del petróleo caen”, dijo el economista jefe de Commerzbank, Jörg Krämer.