La agencia obtiene unos 900 euros por cada registro de marca

Dos décadas de defensa de las marcas europeas

Invitados a la inauguración del nuevo edificio de la OAMI, en Alicante, bajan al recién acabado Auditorio Europa.
Invitados a la inauguración del nuevo edificio de la OAMI, en Alicante, bajan al recién acabado Auditorio Europa.

Una institución europea situada al calor de la costa alicantina, alejada del frío invierno de Bruselas. Y no es nueva. La Oficina para la Armonización del Mercado Interno (OAMI) celebró ayer su vigésimo aniversario con la inauguración de la ampliación de su sede en la ciudad levantina.

La agencia abrió en 1994 con el objetivo de organizar la protección de las marcas y los diseños europeos, facilitando el registro en todos los países comunitarios. Desde 2012, además, se ocupa del Observatorio Europeo de Vulneraciones de Propiedad Industrial e Intelectual.

La institución permite el registro de las marcas para todos los países con un solo trámite, facilitando así la internacionalización de las mismas. Cada año supera las 100.000 peticiones de compañías y ya ha acumulado 1.800.000 desde que abriera, con solo seis trabajadores. De estas solicitudes, de las que obtiene cerca de 900 euros por cada una, logra sus únicos ingresos.

Los ponentes del acto de celebración coincidieron en señalar la importancia que ha tenido la agencia en el desarrollo del mercado único. El presidente de la OAMI, el portugués António Campinos, fue el encargado de inaugurar el acto, en el que hubo representantes de la política local y comunitaria.

Campinos señaló que la apertura de la nueva sede y el estreno del auditorio son símbolos del importante futuro que tiene la institución. Un gran edificio ubicado con vistas al Mediterráneo y en el que trabajan de forma directa o indirecta 2.700 personas. Se trata de una oficina europea que funciona de forma totalmente autónoma.

Juncker, “comprometido”

El eurodiputado Pavel Svoboda, miembro de la oficina económica de la UE, señaló que el nuevo presidente del Consejo, Jean-Claude Juncker, está “comprometido” con el impulso de la propiedad intelectual. “Necesitamos inventores, necesitamos autores también. El proyecto europeo necesita artistas. La propiedad intelectual es central para el futuro de la UE”, afirmó durante su discurso en el Auditorio Europa.

El recinto de congresos inaugurado oficialmente por el anterior presidente del Consejo, José Manuel Durão Barroso hace unos meses, se espera que pueda utilizarse, además de para la OAMI, para actos organizados por instituciones locales. La relación con la Comunidad Valenciana es notable, no solo en la generación de empleo sino en el impacto en el PIB: cerca de 180 millones de euros.

El propio presidente valenciano, Alberto Fabra, señaló que esta es la mayor empresa de la provincia de Alicante. El representante público celebró el hecho de tener en la región una estructura “que genera más oportunidades y preserva la capacidad para poder crear”.

La institución busca también divulgar la importancia que tiene para la economía de la UE la defensa de la propiedad intelectual y las marcas. El director general de Empresa e Industria de la Comisión, Daniel Calleja, celebró el aniversario de una institución que ha sido “el mayor éxito del proyecto integrador”. Defendió en su discurso que la OAMI es una pieza fundamental para salir de la crisis y la generación de empleo.

El 40% de la economía europeadepende de la propiedad intelectual

La OAMI asumió en 2012 una nueva competencia: el Observatorio Europeo de Propiedad Intelectual, que también opera desde Alicante. Este organismo europeo se dedica a estudiar y analizar la propiedad intelectual en la UE. El año pasado estudiaron el impacto económico que tienen las empresas que se basan en los derechos de propiedad industrial e intelectual. En concreto, el documento afirmaba que suponía el 40% de la actividad económica europea, generando cerca de 4,7 billones de euros y unos 76 millones de puestos de trabajo.

En España, cerca del 24% de los empleos y el 35% del PIB dependen de la defensa de estos derechos. La oficina espera, con la aportación de estos datos, mejorar el conocimiento y la percepción de la importancia de su protección y promoción.

Otro de los estudios, publicado en 2013, afirmaba que más del 40% de los europeos consideraba aceptable la descarga ilegal de contenidos. Por ello, uno de los documentos futuros de la OAMI estudiará cuál es el impacto económico que tiene la piratería en la UE. Se espera que esté disponible en julio, aunque los primeros datos, sobre el sector cosmético, estarán en Navidad.

A comienzos de 2015, la oficina hará público otro estudio, centrado en la comparación de las pymes según utilicen o no el registro de sus marcas. Aun sin datos concretos, una de las conclusiones que se extraen es el impulso que supone para una empresa tener asegurada la protección de su actividad intelectual.