Cómo dirigir una empresa sin experiencia

Eric Scott, CEO de Dolphin Micro, nos ofrece su visión en cuanto a la capacidad humana y sus limitaciones en el mundo del emprendimiento.

Aprender cómo llevar el control

Recientemente me encontré con esta pregunta en Quora: "¿Qué sucede cuando tu empresa avanza más allá de tus capacidades?" El autor de la pregunta dirigía una empresa de rápido crecimiento y estaba preocupado porque sentía que había llegado al límite de sus capacidades.

Nadie se levanta una mañana y, por arte de magia, sabe cómo poner en marcha y hacer crecer un negocio.

Empecé mi primera empresa hace unos 12 años. Con anterioridad, jamás me había responsabilizado de captar clientes, ni de hacer nóminas, ni había tenido ninguna  libertad para tomar decisiones, siempre bajo la advertencia de que ante una mala elección, la empresa sería un fracaso. De todos modos terminé haciendo todo eso por mí mismo y averiguando cómo gestionarlo.

La gente me solía aconsejar, ¿no sería mejor que permanecieras en un trabajo que te asegure un salario al mes?. Y supongo que ese tipo de empleo está muy bien, pero seguir por ese camino, supondría no llegar a saber nunca si soy el tipo de persona capaz de contratar a gente, de organizar a los empleados para que formen un equipo, y servirles de guía para lograr objetivos importantes.

Mi primera empresa llegó al límite cuando éramos tan solo siete personas y terminé vendiéndola. Más tarde puse en marcha otra y llegamos a ser 22 trabajadores, y unos ingresos siete veces mayores que en la primera. Me fui convirtiendo en una persona con capacidad para crear un negocio a mayor escala y organizar a grupos más numerosos de empleados. Aprendí mucho sobre cómo identificar mercados, valorar oportunidades de negocio, y averiguar qué personas eran las adecuadas para ayudarnos a crecer como empresa. Con el tiempo, llegará un momento en que nos encontremos incapaces de avanzar, y cuando eso suceda, sabré que he vuelto a llegar al límite de mis habilidades y experiencia, de nuevo.

Sin embargo, todo lo vivido me ayudará a descubrir cómo resolver los problemas.

No importa que no cuentes con las aptitudes y la experiencia necesarias para ser CEO de una gran empresa. Nadie posee esa capacidad a menos que ya lo haya sido. Cada CEO se ha hecho a sí mismo aprendiendo sobre la marcha, intentándolo, fracasando y volviéndolo a intentar. Ese límite de la capacidad debe ser algo innato en la naturaleza humana, pero yo la única certeza que tengo es que me basta escuchar a alguien decir ‘no se puede’ para luchar con más determinación en busca de posibles soluciones.

Calvin Coolidge lo explicó mejor: "No hay nada en el mundo que pueda reemplazar a la persistencia. Ni el talento: no hay nada más común que un hombre de talento fracasado. Ni la genialidad: la genialidad sin recompensa es casi un proverbio. Ni la educación: el mundo está lleno de negligentes educados. La persistencia y la determinación son omnipotentes".

Recomiendo el libro The Hard Thing About Hard Things. Es una serie de consejos directos de un CEO que ya ha pasado por esas experiencias, hacia el resto de CEOs, que nos encontramos en la fase de descubrimiento.

Este artículo es una adaptación del texto original publicado por Eric Scott en Medium