Pide al G20 luchar contra los paraísos fiscales

Rajoy: España ha dejado de ser preocupación y ya es ejemplo

 El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa  de la cumbre de los líderes del G20 celebrada en la ciudad australiana de Brisbane.
El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, durante la rueda de prensa de la cumbre de los líderes del G20 celebrada en la ciudad australiana de Brisbane. EFE

 El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, sale de la cumbre del G20 con la constatación de que España dejó atrás definitivamente el tiempo en que su economía era una preocupación mundial y ahora, tras las reformas realizadas, es ya vista como un ejemplo de superación, explica Efe en una crónica.

Ese es el análisis que ha hecho Rajoy al término de la cita de los líderes del G20 en la ciudad australiana de Brisbane, donde fue invitado a abrir ayer las sesiones de trabajo de la cumbre para que expusiera la receta del cambio en la situación económica del país.

Como la mejor prueba de ese vuelco, ha comparado la reunión que hoy ha mantenido con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y los presidentes o primeros ministros de Francia, Alemania, Reino Unido e Italia, con la que protagonizaron los mismos países hace dos años en la cumbre del G20 de Los Cabos (México).

En la de 2012, sólo se habló de la situación económica de la zona euro y de si España iba a tener que ser rescatada o no.

Hoy, ha asegurado que no ha habido referencia alguna al momento económico que atraviesa Europa o España y sólo se ha abordado la negociación del tratado de libre comercio entre la UE y Estados Unidos y la situación en Ucrania.

Rajoy ya recibió también en la cumbre del G20 del año pasado en San Petersburgo (Rusia) los elogios de este foro y de presidentes en especial como Obama y Vladimir Putin por la marcha de la economía española.

Pero en Brisbane es donde Rajoy ha visto que se ha ido un paso más allá y ya se pone a España como “ejemplo de superación” y muestra de “una sociedad capaz de dar la vuelta a una situación muy difícil”.

Para Rajoy, la clave para ello son las reformas que se han puesto en marcha a lo largo de toda la legislatura y que han sido calificadas hoy de “valientes” por el primer ministro de Canadá, Stephen Harper, en la reunión que ha mantenido con su homólogo español.

Y ayer, el primer ministro australiano y anfitrión de la cumbre, Tony Abbot, le comentaba que “España tiene una gran historia que contar al mundo por el éxito de sus reformas”.

Todo ello llena de orgullo al presidente del Gobierno, que no obstante y a renglón seguido de esa confesión, cree que debe hacerse aún mucho más y que, en ese camino, el G20 tiene mucho que decir y que hacer impulsando medidas para el crecimiento y la creación de empleo.

Precisamente, la elevada cifra de parados que sigue existiendo en España es una de las razones por las que considera que en muchas ocasiones pueda parecer que los efectos de las reformas tengan más reconocimiento fuera que dentro del país.

A ella ha sumado otra: “En España -ha dicho- hay mucha gente que tiene que cascarle al Gobierno porque forma parte del mundo en que vivimos, mientras que en otros sitios las cosas se pueden contemplar con más tranquilidad”.

Si Rajoy ha asegurado comprobar que los objetivos del G20 casan a la perfección con los que tiene su Gobierno, ha instado a este foro económico mundial a que siga haciendo más para plantar cara al fraude fiscal, un problema especialmente lacerante, a su juicio, ante los sacrificios de la ciudadanía a consecuencia de la crisis.

En ese sentido, ha planteado una petición concreta y que ha considerado como un “compromiso moral”: que no haya ningún lugar en el mundo donde pueda refugiarse la riqueza que no tributa y que ninguna autoridad fiscal proteja a los evasores fiscales.

Al término de su comparecencia ante los periodistas para informar del desarrollo de la cumbre, Rajoy ha emprendido viaje de regreso a Madrid, donde tiene previsto llegar en la mañana del lunes. 

Paraísos fiscales

 El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha apelado hoy al G20 a trabajar para que ningún lugar del mundo sirva de refugio a la riqueza de quienes no tributan en su país y ninguna autoridad fiscal proteja a los evasores fiscales, recoge Efe.

Rajoy ha planteado esta demanda en su intervención en la segunda jornada de la cumbre del G20 que se celebra a puerta cerrada en Brisbane (Australia) y en la que ha exhibido el “compromiso moral” de España contra el fraude.

El jefe del Gobierno, según han informado fuentes españolas, ha expuesto los esfuerzos fiscales que ha realizado España en los últimos años y que ha dicho que han sido de los más importantes que se han llevado a cabo entre los países desarrollados.

Gran sacrificio

 En consecuencia, ha reconocido que han comportado “un gran sacrifico” para los españoles y, por ello, luchar contra la evasión fiscal tiene ese carácter de compromiso moral además de ser un requisito para la mejora de la eficacia y la capacidad de recaudar.

 El presidente del Gobierno ha enumerado las medidas aprobadas en España para luchar contra el fraude fiscal, entre ellas la limitación del uso de dinero en efectivo, nuevas obligaciones de información, que no prescriban las rentas no declaradas o la tipificación de nuevos delitos.

Además, ha explicado que España ha aumentado su capacidad recaudatoria, lo que sumado a las medidas anti-fraude, representan los objetivos de la reforma fiscal que entrará en vigor el año que viene.

Rajoy ha advertido de que los esfuerzos nacionales deben ir acompañados de una mayor cooperación internacional.

Por ello, ha señalado que España respalda todas las medidas del Plan de acción para evitar la evasión fiscal y está entre los países que antes adoptarán el sistema de intercambio automático de información fiscal.

Rajoy ha puesto en valor que Europa también está dando pasos para reforzar la lucha contra el fraude fiscal con medidas como la aprobación el pasado mes de marzo de la directiva de fiscalidad del ahorro y la futura directiva de cooperación administrativa para adaptar la legislación europea al nuevo estándar mundial.

Asimismo, ha recordado que los países europeos del G20 han impulsado, mediante acuerdos bilaterales, la implantación de la normativa estadounidense (FATCA) para fijar un modelo de información para entidades financieras extranjeras respecto a las cuentas en el exterior de personas físicas y jurídicas de sus nacionales.