Isabel dos Santos

La princesa de los negocios

Dueña de un importante imperio empresarial, la mujer más rica de África, Isabel dos Santos, ha lanzado esta semana una opa para hacerse con Portugal Telecom

Caricatura de Isabel dos Santos, considerada la mujer más rica de África.
Caricatura de Isabel dos Santos, considerada la mujer más rica de África.

La mayoría de los rumores que se dicen sobre mí no son ciertos” es una de las frases que el Financial Times destacó en la entrevista publicada en 2013 con Isabel dos Santos (Bakú, Azerbaiyán, 1973). Y es que, por más que la hija mayor del presidente de Angola se esfuerce por pasar inadvertida, es difícil que quien está considerada la mujer más rica de África, lo consiga. Cada movimiento de esta empresaria despierta una oleada de comentarios y revisiones sobre su trayectoria, tanto en el mundo de los negocios como fuera de él. La curiosidad por ella ha renacido de nuevo, otra vez por una operación corporativa: la opa que ha lanzado esta misma semana una de sus empresas para hacerse con el control de Portugal Telecom.

En Angola, Isabel dos Santos es conocida como la princesa. Aunque no corre sangre real por sus venas, siempre se ha encontrado rodeada de círculos importantes, ya que su padre, José Eduardo dos Santos, preside el país africano –rico en petróleo y diamantes– desde 1979. Su madre, primera mujer del mandatario, es de origen ruso y fue una importante ajedrecista.

Tras la separación de ambos, la hoy exitosa mujer de negocios fue a vivir a Londres con su progenitora, donde estudió ingeniería y administración de empresas en el prestigioso King’s College. En su entrevista con el Financial Times, se mostró convencida de que su posición actual no es solo fruto de su origen, sino también de su propio esfuerzo para formarse y prosperar. Recordó en sus declaraciones al diario británico sus largas jornadas de estudio en la universidad (en la que convivió con otros alumnos en una residencia).

Hoy en día, su vida se reparte entre la capital británica, la angoleña y la portuguesa. En el país luso se centran algunos de sus negocios, lo que la convierte en un contacto más que deseado. Allí posee el 50% de la empresa de televisión por cable e internet Zon Optimus, así como una participación del 7% en Galp Energia (junto con el empresario portugués Americo Amorim).

La lista continúa en Angola, donde Isabel dos Santos posee el 25% de la mayor operadora móvil del país, Unitel y un importante porcentaje del mayor banco del país, el BIC. Entre sus inversiones también hay cadenas de distribución o cementeras. Todas sus posesiones suman, según Forbes, una fortuna de 3.600 millones de dólares que la sitúan en el puesto 449 de la lista de los más ricos del mundo. En África, es la séptima.

El hecho de que esta ejecutiva tenga presencia en múltiples empresas de varios países, ha llevado siempre a especulaciones sobre las influencias de su padre en sus negocios. El año pasado, fue la propia publicación Forbes quién lo afirmó. Aunque Isabel dos Santos se ha esforzado en negarlo (bien en alguna de sus escasas declaraciones a la prensa o a través de sus representantes), los comentarios de este tipo la siguen persiguiendo a cada uno de sus pasos.

Probablemente por ello, la primogénita del presidente angoleño hace todo lo posible para pasar inadvertida, aunque esta sea una tarea casi imposible. Dos Santos intenta ser simplemente una mujer de negocios centrada en su trabajo (al que ha asegurado en alguna ocasión que dedica siete días a la semana) y en su familia (está casada con el coleccionista de arte congoleño Sindika Dokolo, con quien tiene tres hijos).

Sin embargo, sus movimientos acaban siendo más que conocidos –especialmente sus salidas a establecimientos al alcance de muy pocos bolsillos, ya sea con amistades o con empresarios–.

La primogénita del presidente angoleño hace todo lo que puede para pasar inadvertida, aunque sea una tarea casi imposible

Esta última semana, su nombre ha hecho correr de nuevo ríos de tinta debido a la presentación a través de su empresa Terra Peregrin de una oferta por PT SGPS, con una valoración de 1.200 millones de euros. De cerrarse la operación en los términos propuestos por Isabel dos Santos, aumentaría su participación en la brasileña Oi (teleoperadora con la que está fusionada PT) y, por tanto, contaría con un importante derecho de voto.

La angoleña, que comenzó su andadura empresarial con pequeños negocios como un club nocturno en la bahía de Luanda, parece dispuesta a seguir aumentando su imperio y a mantenerse en el mundo corporativo. La política, de momento, quedaría lejos de sus planes.

Se trata de una línea que la mujer más rica del continente negro quiere dejar siempre clara: ella es solo empresaria y no ha ocupado nunca un cargo que no estuviera relacionado con sus negocios.

Preguntada por su referente, la ejecutiva aseguró en una entrevista en directo durante el Fórum de África en Nueva York celebrado el año pasado que no se fija en grandes gigantes de los negocios, sino en las mujeres sencillas como su abuela, que tenía que trabajar vendiendo fruta y verduras para sacar a su familia adelante.

Los círculos en los que esta ejecutiva se mueve suelen evitar hablar de ella, pero cuando lo hacen es habitualmente para elogiar algunas de sus virtudes como su sencillez o, principalmente, su inteligencia. Para su marido, el secreto del éxito de Dos Santos se encuentra en virtudes como la autoconfianza, la estabilidad y la ambición, tal y como declaró en televisión.

Mientras unos la alaban y la colocan como un modelo para la mujer africana, otros dudan de que –pese a sus virtudes– hubiera sido capaz de amasar su fortuna sin las influencias de su padre, Isabel dos Santos prefiere mantener su silencio y centrarse en sus operaciones empresariales.