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Uruguay ya ha ganado a Brasil

Uruguay debería brillar económicamente en comparación con Brasil, independientemente de quien se convierta en presidente. Al igual que su vecino, Uruguay se encuentra en una segunda ronda de elecciones presidenciales, fijada para el 30 de noviembre. A diferencia de Brasil, está en una forma económica decente y es razonablemente rico. Incluso el candidato menos favorable al mercado, Tabaré Vázquez, ha sido presidente antes sin contratiempos.

Vázquez terminó el único periodo presidencial permitido de cinco años en 2010, y José Mujica, también candidato de izquierda de Frente Amplio, se ha hecho cargo desde entonces. Los resultados económicos han sido decentes. Uruguay tuvo un crecimiento medio del PIB del 5,5% entre 2006 y 2013 y el FMI espera que logre un 2,8% en 2014 y 2015.

Los sucesivos gobiernos han sido cuidadosos con las finanzas de Uruguay. El país tuvo un déficit presupuestario de solo el 0,2% del PIB en 2013 y ocupó el puesto 38 en el Índice de Libertad Económica de 2014, elaborado por la Fundación Heritage, por debajo de Chile y Colombia, pero muy por encima de Brasil, que es el 114 de los 178 países enumerados.

Existen preocupaciones económicas. El FMI espera que la inflación supere el 8% y el déficit por cuenta corriente llegue a alrededor del 6,5% del PIB, tanto en 2014 como en 2015. Sin embargo, eso se encuentra apenas por encima de la inflación de Brasil y muy por debajo del ritmo de aumento de los precios en las problemáticas Argentina y Venezuela.

El candidato del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou, es hijo del ex presidente Luis Alberto Lacalle, cuyo plan de privatización de empresas públicas se anuló en un referéndum en 1992. Él ofrece una alternativa un poco más de libre mercado que la de Vázquez. Pero con cualquier candidato, hay poco riesgo de gastos excesivos y de la intromisión que Dilma Rousseff favorece en Brasil. Incluso antes de que la segunda vuelta se lleve a cabo, los inversores deben encontrar manejables los riesgos en Uruguay.