EDP aborda un proyecto de reducción de óxidos nitrosos en dos térmicas asturianas

Carbón con mucho futuro

El proyecto le permitirá ampliar la vida útil de Aboño 2 y Soto 3 hasta 2035

De la tecnología e ingeniería se encargarán Mitsubishi y TSK

La eléctrica invertirá 100 millones en un proyecto

Central de carbón de Aboño, en Asturias.
Central de carbón de Aboño, en Asturias.

Las centrales de carbón tienen dos años de plazo para determinar su futuro. La directiva 2010/75 de emisiones industriales (DEI) establece, entre otros, unos límites máximos de emisiones de óxido de nitrógeno que obligará a estas plantas a elegir o una reducción de horas de funcionamiento (a 1.500 horas al año),lo que las abocaría finalmente al cierre pues no podrán cubrir sus costes fijos, o acometer inversiones para la desnitrificación de su proceso productivo y poder ampliar así su vida útil.

 EDP España ha sido la primera eléctrica que ha dado un paso en este sentido. La compañía anunció la semana pasada un plan de inversiones para construir sendas plantas en sus centrales térmicas de Aboño -en su grupo 2- y de Soto de Ribera -grupo 3- con las que reducirá las emisiones de óxido nitroso en un 80%, muy por encima de lo que establece la norma europea. La primera entrará en funcionamiento en noviembre de 2016 y la segunda, en abril de 2017, convirtiéndose en las primeras centrales de carbón nacional en abordar la adaptación.

El proyecto que, según EDP, supondrá “una sustancial mejora ambiental”, ha sido adjudicado a la firma asturiana TSK y la japonesa Mitsubishi Hitachi Power Systems (MHPS), que será la encargada de llevar a cabo las obras. Con una inversión de 100 millones de euros, el proyecto permitirá a Aboño 2 y Soto 3 funcionar, al menos, hasta diciembre de 2035, 10 años más de su actual vida útil.

Las plantas de desnitrificación, que se ubican junto a las propias centrales, reducen las emisiones de óxidos nitrosos presentes en los gases procedentes de la combustión en la caldera. Cuando los gases entran en la planta se inyecta un reactivo -amoniaco disuelto en agua- sobre los óxidos. Ambos pasan por un reactor y se produce una reacción química que genera vapor de agua y nitrógeno. De esta manera, subrayan en la filial española del grupo portugués, se logra la citada reducción del 80%.

Renovarse o cerrar

Las centrales de carbón se enfrentan a la nueva directiva de emisiones industriales (DEI), que exige importantes inversiones de mejora ambiental. El anunciado por EDP es el primer proceso de desnitrificación que entrará en servicio. El resto de eléctricas no han anunciado nada, excepto Endesa que hará lo propio en su central de carbón importado de Carboneras (Almería). Si bien, en este caso, el retraso es mayor, pues del proyecto se ocupará su matriz italiana Enel.

El proyecto “supondrá una importante inyección económica para el Principado de Asturias”, añade, ya que durante la construcción trabajarán 200 personas. Estas se sumarán a las 400 que trabajan a diario en estas instalaciones, cifra que alcanza las 1.400 cuando se realizan paradas programas.

EDP España selló el viernes pasado el acuerdo con las dos adjudicatarias en un acto en su sede en Oviedo al que acudieron su consejero delegado, Miguel Stilwell;el vicepresidente de MHPS, Koji Hasegawa y el presidente TDK, Sabino García. Las obras de la planta de Aboño 2 comienzan este mismo mes y el de Soto 3 se fijará en breve.

Para ambos proyectos se estima unas 450.000 horas por hombre y año. Con este proyecto, EDPhabrá invertido más de 200 millones de euros en al última década en mejoras ambientales de sus plantas de generación en Asturias. “Este nivel de inversión, así como la eficiencia en operación y mantenimiento de los grupos convierten a las centrales de EDP en las más eficientes de España”, señala la energética.

Las centrales que opten por no adaptarse se pueden acoger al Plan Nacional Transitorio (PNT) para el cierre programado, mediante la reducción de horas de funcionamiento por debajo del 35%. Tal es el caso del grupo de Aboño 1, que trabajará 17.500 horas anuales entre 2016 y 2023, en que será clausurado. También el de Soto 2, que se cerrará a finales de 2015, como ya lo hizo en su día Soto 1, una vieja instalación de los años 50.

Tecnología punta

Las plantas contarán con “la mejor tecnología disponible” que establece la transposición de la citada directiva europea al ordenamiento jurídico español. Para ello -recuerdan en EDP- se ha elegido a Mitsubishi Hitachi Power Systems, “una compañía de referencia mundial en la construcción y operación de plantas de desnitrificación”.

Por su parte, TSK es una ingeniería asturiana “de relevancia internacional, desde su sede dl Parque Científico y Tecnológico de Gijón”, según EDP Con una plantilla de 800 personas, TSK genera un 95% de su negocio fuera de España.