El escenario político tras el 9N

Empieza la partida de ajedrez entre Mas y Junqueras para liderar el "proceso"

Ante el electorado nacionalista, Mas sale reforzado por primera vez frente a Junqueras

El presidente de la Generalitat ha logrado capitalizar el "éxito" de la consulta

Una señera y una bandera independentista en un balcón de Barcelona.
Una señera y una bandera independentista en un balcón de Barcelona. Reuters

No estaba previsto que el domingo por la noche compareciera Artur Mas ante los medios de comunicación para hablar de los resultados de la consulta del 9N. Sin embargo, la hoja de ruta cambió en el último momento y el líder nacionalista dio detalles de la jornada durante más de una hora en catalán, castellano, inglés y francés. Si bien el presidente de la Generalitat aseguró que el “éxito” del 9N era de “todos”, logró con su presencia capitalizar ante la opinión pública una supuesta victoria frente al Gobierno de Mariano Rajoy.

Es cierto que el resultado no es vinculante y que el 9N movilizó casi exclusivamente a los partidarios de la independencia, sin embargo, hubo urnas, votos y el lenguaje, las imágenes y la liturgia fueron las propias de una jornada electoral. Y mientras el presidente de la Generalitat con indisimulada satisfacción aparecía ante los periodistas nacionales e internacionales, el líder de ERC y favorito en las encuestas para presidir la Generalitat, Oriol Junqueras, se encontraba en su pequeño pueblo de Sant Vicenç dels Horts. Por primera vez, Mas salía reforzado frente a Junqueras ante el electorado nacionalista.

De alguna forma, el rival de Mas no se encuentra ni en las filas del PSC, ni en las del PP o Ciutadans, sino en ERC, cuyos partidarios se han incrementado a medida que el presidente de la Generalitat intensificaba su apuesta por la vía soberanista y asumía el coste político de los recortes sociales.

Mas es consciente de que su continuidad al frente de la Generalitat pasa por encabezar una lista unitaria

“Cuando vamos juntos, avanzamos más y mejor, sobre todo, cuando no nos pisamos”, dijo Mas. Parecía un mensaje dirigido a Junqueras. El presidente de la Generalitat no oculta que su intención es ir hacia unas elecciones plebiscitarias con una lista unitaria, principalmente junto con ERC, y encabezada por él. Ante unos comicios convencionales en los que cada partido concurra con sus siglas, Mas corre un riesgo muy elevado de que su aliado hasta hace pocas semanas, ERC, se convierta en el partido nacionalista hegemónico y gane la Generalitat. Ya en las últimas elecciones de noviembre de 2012, Mas perdió 12 escaños y vio como ERC se convertía en la segunda formación más votada. Si bien Convergència i Unió (CiU) insiste en que negociará con Moncloa la posibilidad de convocar un referéndum con todas las garantías, es consciente de que esa vía tiene escaso recorrido.

Por ello, en su horizonte la formación nacionalista apuesta por elecciones plebiscitarias y con lista unitaria. ERC, que ve por primera vez la posibilidad real de ganar las elecciones, ya advierte que este escenario solo es factible si se pone negro sobre blanco que, en caso de victoria, habrá una proclamación unilateral de independencia. Una propuesta demasiado osada para CiU. Ambos partidos iniciarán ahora su particular partida de ajedrez.

En cualquier caso, no existe en España la figura de las elecciones plebiscitarias. Los partidos nacionalistas catalanes pueden darle ese carácter presentando un programa electoral con un único punto y con una lista unitaria, aunque previsiblemente PSC, PP y Ciutadans no entrarán en ese juego.

Agotar la legislatura también es una vía que se estudia en el Gobierno catalán. Sin embargo, sin el apoyo de ERC, la Generalitat cuenta con un margen escaso para encontrar alianzas en otras formaciones. Así, la posibilidad de que los Presupuestos de 2015 se prorroguen gana enteros.