Subcontratación externa

Cómo gestionar el proceso de outsourcing en pequeñas empresas

El outsourcing es un proceso que puede beneficiar enormemente a ambos negocios, tanto a la empresa que lo lleva a cabo como al proveedor. Pero para reducir al mínimo la probabilidad de fracaso, es necesario valorar detenidamente una serie de factores.

En una pequeña empresa hay ciertos gastos en los que no se puede escatimar si lo que se persigue es el crecimiento del negocio, y uno de estos gastos es el outsourcing o subcontratación externa.

Estas son tres directrices a tener en cuenta antes de llevarlo a cabo:

¿Qué es necesario conocer?

Los gerentes que realizan outsourcing por primera vez suelen dar por sentado que el personal externo es quien debe adaptarse a la cultura de la empresa. Pero, en realidad, se trata de una adaptación mutua, dos negocios que trabajan juntos para generar valor agregado. Intenta conocer los valores y peculiaridades que caracterizan a los proveedores outsourcing de tu localidad, es decir, todo lo relacionado con actitudes y comportamientos en el trabajo.

Por ejemplo, en Filipinas, muchos profesionales trabajan para las empresas BPO (Business Process Outsourcing), porque la trayectoria profesional que pueden conseguir ahí es muy rentable y supone una ayuda para sus familias, proporcionándoles un buen nivel de vida. Aunque el trabajo sea una importante fuente de ingresos, las familia sigue siendo su prioridad. Por lo tanto, las pequeñas empresas se ven obligadas a fomentar la conciliación entre trabajo y vida laboral, especialmente con aquellos empleados que trabajan toda la jornada.

¿Cómo lo van a percibir tus clientes?

El outsourcing es una realidad en el mundo empresarial, pero todavía puede apreciarse cierto estigma en torno a este tema. Es conveniente preguntarse cuál sería la respuesta de los consumidores si se enteraran de que se han externalizado algunos de los procesos, no fundamentales, del negocio.

Se debe abordar este asunto desde el principio, y de ese modo se evitarán sorpresas desagradables, especialmente en la campaña de difusión. La subcontratación externa ayuda a que las pequeñas empresas prosperen, generen puestos de trabajo, y evita que ciertos gastos recaigan en el consumidor. La contratación de personal externo puede ser una buena oportunidad de beneficio mutuo, tanto para la empresa como para los empleados.

¿Qué debe valorarse para que el outsourcing tenga éxito?

Una de las razones principales por las que fracasa el outsourcing es la falta de conexión y de ajuste entre los objetivos de ambos negocios. Incluso hay empresas que ni siquiera tienen establecidos unos objetivos, y su principal propósito reside básicamente en la reducción de gastos, lo cual limita los beneficios potenciales de la contratación externa.

Es fundamental determinar las aportaciones y resultados, tanto operativos como financieros, que son necesarios para que el negocio prospere. ¿Qué es lo que se pretende conseguir con el outsourcing y cómo va a contribuir a los objetivos empresariales?

No existen fórmulas mágicas, pero mediante una estrategia adecuada, los propietarios de las pequeñas empresas pueden reducir en gran medida los riesgos.

Este artículo es una adaptación del texto original publicado por Arline Ramirez en Business 2 Community.