Wall Street suele subir las semanas posteriores a los comicios

¿Cómo afectará al mercado el resultado electoral en EE UU?

Imagen del Capitolio de Estados Unidos en Washington
Imagen del Capitolio de Estados Unidos en Washington

El Partido Repúblicano mantiene el control de la Cámara de Representantes y arrebata al Partido Demócrata el control del Senado, tras la celebración ayer de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Será la quinta ocasión en la historia en la que los republicanos controlaran las dos Cámaras del Congreso estadounidense con un inquilino demócrata en la Casa Blanca (tres de ellas, bajo el mandato de Bill Clinton). La situación resta margen de acción al presidente Barack Obama para los dos años que restan de mandato. ¿Qué implicaciones puede tener este nuevo escenario político sobre los mercados? La mayoría de los expertos cree que no provocarán una gran volatilidad en el corto plazo, aunque sí es un factor a tener en cuenta para cuestiones clave como la reforma fiscal en EE UU, las negocaciones para ampliar el techo de deuda o el fin de la prohibición de las exportaciones de petróleo. 

Los expertos de Barclays destacan en un reciente informe que no esperan que estas elecciones causen volatilidad en los mercados. Históricamente, de hecho, la Bolsa estadounidense se ha comportado bien tras las elecciones de mitad de mandato. Así, ha ofrecido una rentabilidad media del 7% en los 90 días posteriores a las elecciones. Desde 1928, la rentabilidad ha sido positiva en un 86% de las veces. Con todo, solo ha habido 21 elecciones legislativas en este periodo, por lo que los expertos de la firma británica indican que el comportamiento de la Bolsa no tiene por qué estar causado por los resultados electorales, matizan.

El triunfo republicano en las elecciones, sin embargo, dibuja un nuevo escenario político que podría tener implicaciones sobre el día a día de la acción de Gobierno en Estados Unidos, ya que el Congreso puede bloquear las decisiones del presidente y este puede hacer lo propio con las resoluciones de las dos Cámaras. José Luis Martínez Campuzano, estratega jefe de Citi para España, explica que "que “no estamos hablando de un impacto negativo importante sobre la economía. Pero es claro que los resultados de ayer, la división política, nunca es favorable. A corto plazo el ciclo manda. Pero, por ejemplo nosotros ya manejamos una previsión de un nuevo proceso de deterioro del déficit público en 2016”.

La división política, que arrastra ya Estados Unidos en los últimos años, puesto que los republicanos ya controlaban el Congreso, se agudiza ahora que también pasan a tener la mayoría en el Senado. Esto puede conducir a un bloqueo de la acción de la Administración Obama. Los expertos del departamento de análisis de Bankinter explican que "a Obama le será más difícil gobernar estos dos años, pero no imposible: a Clinton le pasó lo mismo y aprovechó para centrarse en las cuentas públicas y en la economía con unos resultados excelentes. Obama podría hacer lo mismo trabajando sobre las relaciones comerciales, por ejemplo".También se muestran optimistas desde Link Securities, donde afirman que el escenario que finalmente se ha dado, el control republicano de las dos Cámaras, era el que deseaba el mercado y que podría beneficiar especialmente a las empresas del sector sanitario.

Así las cosas, Barclays detalla en el citado informe los factores clave que marcarán la acción del nuevo Congreso y que podrían cambiar ahora de signo con el mayor poder del Partido Republicano. Una de las cuestiones centrales que deberán abordar las Cámaras legislativas, controladas ambas por los republicanos, será la necesidad de alcanzar un nuevo pacto sobre el techo de deuda en Estados Unidos para evitar caer en un “abismo fiscal” a principios de 2015.

Estados Unidos es uno de los pocos países del mundo que tiene una obligación legal de establecer un techo de deuda que ha elevado ya 100 veces a lo largo de su historia. El Congreso debe aprobar ese techo y, si hay falta de acuerdo, el Estado no puede seguir endeudándose, lo que conduciría a un impago. Ese riesgo dañó a Wall Street en 2011 pero no lo hizo en 2013, cuando también se dieron grandes tensiones sobre el presupuesto. La falta de acuerdo entre demócratas y republicanos provocó que la Administración federal entrara en un cierre parcial de dos semanas que implicó la suspensión del sueldo de 800.000 funcionarios. El control de los republicanos en las Cámaras con un presidente demócrata obliga a ambos partidos a ponerse de acuerdo sobre el nuevo techo de deuda y los presupuestos si quieren evitar una situación de bloqueo. El pacto deberá llegar antes de final de este año. Las nuevas Cámaras toman posesión a comienzos de enero.

El nuevo escenario político también podría afectar a la política fiscal de Estados Unidos. El control de los republicanos, afirman desde Barclays, podría propiciar una rebaja fiscal. “Creemos que una reforma fiscal será un objetivo primario para un Congreso dominado por los republicanos, con potenciales implicaciones positivas sobre la Bolsa estadounidense”, afirman desde Barclays. Aun así, creen que también se pondría final a otras rebajas fiscales más "populares", por lo que el impacto de la reforma fiscal sobre los ingresos empresariales sería neutral.

Otra de las claves futuras en la política de Estados Unidos será el debate sobre la eliminación de la prohibición de exportar petróleo, que está actualmente vigente para la mayoría de los productores de crudo de aquel país, aunque ya se han aprobado algunas excepciones. Si se decide eliminar la prohibición, esto tendría implicaciones en el mercado, en especial para las empresas de refinería. El informe de Barclays recuerda que Lisa Murkowsi, senadora republicana por Alaska y candidata a liderar la Comisión de Energía del Senado ha defendido que se levante la prohibición de exportar petróleo e incluso ha defendido en algún artículo que la Cámara debería aprobar esa ley si la Casa Blanca o el Departamento de Comercio no dan el paso.