La lucha por la presidencia de la patronal

Rosell promete recuperar dinero de la formación para reforzar sus opciones en CEOE

El presidente de CEOE, Juan Rosell
El presidente de CEOE, Juan Rosell

Habrá “juego limpio” y “buena lid” en la próxima lucha por la presidencia de la patronal CEOE. Esas fueron algunas de las expresiones que usaron ayer los dos dirigentes patronales que oficializaron sus candidaturas para presidir la gran patronal española:su actual presidente, Juan Rosell, y el vicepresidente de Cepyme y tesorero de la patronal del metal (Confemetal), Antonio Garamendi.

Ambos intervinieron ante la Junta Directiva de la patronal que aprobó oficialmente iniciar el proceso electoral en CEOE que terminará el 17 de diciembre con la elección del presidente para los próximos cuatro años.

Así, este organismo patronal aprobó ayer la composición de la Asamblea General, que será la encargada de votar al presidente, y el número de vocales que formarán parte de la nueva Junta Directiva. Si bien estas composiciones no se cerrarán definitivamente hasta el próximo 7 de diciembre.

Pero lo que realmente generó toda la expectación fueron las intervenciones de los dos candidatos, que presentaron pública y oficialmente sus candidaturas y reconocieron “aprecio personal mutuo” y apelaron a la “unidad empresarial” pase lo que pase el día de las elecciones. En general, fuentes asistentes a las reuniones mantenidas ayer aseguraron que el ambiente entre los candidatos y los partidarios de unos y otros fue “muy distendido” hasta el punto de que hubo quien ironizó con que tenían una excesiva camaradería.

Dicho esto, la Junta debatió otros asuntos y uno de ellos fue la posición de CEOE ante el nuevo modelo de financiación de la formación de los trabajadores, que es precisamente una de las cuestiones que ha llevado a algunas organizaciones a levantarse en armas contra Rosell.

Así, Rosell aprovechó para lanzar un mensaje a algunas de estas organizaciones críticas con su mandato al asegurarles que él mismo se está encargando de negociar con la ministra de Empleo, Fátima Báñez, la rectificación de la actual situación de la financiación de la formación, según fuentes patronales. Es más, distintas fuentes conocedoras de la situación aseguran que Empleo baraja incluso realizar una nueva convocatoria pública de las subvenciones, ante lo mal paradas que han salido las organizaciones patronales en la concesión de financiación para realizar los cursos.

Así Rosell intenta arrebatar a Garamendi los votos de aquellos representantes cuyo principal punto de desencuentro con la actual dirección es el argumento de que CEOE no ha peleado lo suficiente para mantener el estatus de los empresarios en el modelo formativo.

Sin embargo, esta no es la única crítica a la gestión de Rosell a quien los partidarios de Garamendi reprochan que la CEOE haya ido mermando su peso institucional “hasta prácticamente desaparecer” o sus beneplácitos a decisiones gubernamentales, como la nueva ley de mutuas, que también ha perjudicado a algunas patronales, según fuentes cercanas a la candidatura alternativa.

A partir de ahora, los candidatos intentarán sumar el mayor número de apoyos posible. Y la clave estará en las organizaciones con más vocales en la Asamblea General que son la patronal de las pequeñas y medianas empresas (Cepyme) –con 83 vocales a falta del cierre definitivo de esta composición–; y las patronales madrileña (Ceim) y catalana (Fomento del Trabajo), con 45 vocalías cada una. Quien controle estas organizaciones tendrá muchas posibilidades de ganar. De ahí la importancia de quien será la persona (presidente de la organización) que nombre a los vocales de estas patronales.

Según fuentes cercanas a Garamendi, esto es lo que ha provocado los últimos movimientos en Ceim y Cepyme, donde sus presidentes se han apartado (Arturo Fernández dimitió de CEOE pero sigue en Ceim y Jesús Terciado delegó ayer sus funciones temporalmente) pero no se irán definitivamente antes de que se nombren los vocales, para lo que el 22 de noviembre será la fecha tope. No obstante, fuentes cercanas a Rosell niegan estas maniobras. Lo único cierto en este momento es que, “hay partido”, según decía ayer un directivo de CEOE.