Entrevista con el jefe mundial de inversiones de Citi Private Bank

“Nuestra apuesta bursátil más clara en Europa es España”

Eduardo Martínez Campos, Jefe Mundial de Inversiones de Citi Private Bank
Eduardo Martínez Campos, Jefe Mundial de Inversiones de Citi Private Bank

Su clientela está compuesta de grandes fortunas con un patrimonio de al menos 25 millones de dólares. Inversores exigentes que en los dos últimos años se han acostumbrado a rendimientos muy elevados y que ahora, al igual que el común de accionistas, tienen que ir ajustando sus expectativas de rentabilidad a un entorno de mercado poco exuberante. Eduardo Martínez Campos, jefe mundial de inversiones de Citi Private Bank, aconseja sobre el destino de 290.000 millones de dólares bajo gestión y dentro su visión panorámica de los mercados, ve a la Bolsa española como la más atractiva de la zona euro, a la que ve libre de amenaza de recesión.

Después del rally tan intenso vivido en los dos últimos años en los mercados, ¿cree que hay riesgo para la estabilidad financiera, tal y como advirtió recientemente el FMI?

Coincidimos con el FMI en que la expectativa de crecimiento económica debe ser ajustada. Nosotros mismos hemos rebajado sustancialmente en los últimos meses nuestra perspectiva de crecimiento global, en especial en los mercados emergentes como China, que ponderan mucho en el conjunto. Pero si consideramos lo que se espera que hagan el BCE y el Banco de Japón, deberían más o menos contrarrestar la contracción de la política monetaria y de los estímulos de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra.

 ¿Y cuál es la respuesta de las grandes fortunas ante las últimas incertidumbres de los mercados sobre el crecimiento? ¿Están también ajustando expectativas?

Les cuesta. Las grandes fortunas están pasando por un ajuste psicológico de expectativas de retorno en los mercados financieros. Y no han sido rápidos en aprovechar la oportunidad de cubrirse ante la volatilidad o un evento geopolítico importante, a pesar de que les hemos advertido de que es barato en términos efectivos. Estamos tratando de llevarles a una manera más equilibrada de cubrir esos riesgos, porque no es muy costoso. Estamos en un punto de inflexión de expectativas de rentabilidad en activos financieros y eso exige un análisis mucho más detallado de dónde hay valor y dónde no.

¿Y dónde hay valor ahora?

El consenso entre este tipo de clientes es que hay valor sobre todo en Estados Unidos, respaldado por el crecimiento de la economía real, donde se ven signos de despeque después de las políticas de la Fed. También nos gusta la Bolsa europea y sobreponderamos su renta variable. Creemos que la brecha entre la valoración de activos europeos y de EE UU se tiene que cerrar, porque la diferencia en productividad no es tan grande como para justificar esa brecha. Y pensamos que no hay que ver Europa como un bloque sino diferenciar. Vemos más valor en la periferia que en la Europa core.

¿Y qué lugar ocupa España en esa apuesta de inversión?

La Bolsa española ocupa ahora uno de los lugares más elevados en nuestra cartera de recomendaciones de inversión dentro de Europa. Nuestra apuesta de compra más positiva y más clara es España, sin lugar a dudas respecto a cualquier otro país en Europa. En Italia no estamos positivos. Como Francia, tiene que afrontar reformas estructurales.

¿Qué sectores y valores son los más atractivos en Bolsa española? ¿Seguirá llegando la inversión de las grandes fortunas a España en 2015?

 Apostamos por el índice y no hay que olvidar que en su gran parte está ligado al sector financiero. Vamos a seguir viendo una continuación de inversión directa y e indirecta en carteras de inversión. España está relativamente mejor posicionada que Italia para atraer esa inversión. Es evidente que las grandes fortunas entraron en España porque los activos estaban a unos niveles bastante atractivos. Eso se va a normalizar y vamos a pasar de una inversión que depende de la valoración del activo a una que depende de los fundamentales de la economía. Eso es lo que está pasando en Estados Unidos. España ha hecho reformas estructurales que han mejorado la competitividad de las empresas y ya se ven los primeros indicadores positivos en la economía.

¿Cómo pueden contribuir las grandes fortunas a activar el crédito a través del capital riesgo?

Ya lo están haciendo. El sector de private equity ha sido fundamental en el desapalancamiento del sector financiero en Estados Unidos_y en Europa. Las grandes fortunas han invertido en ello grandes capitales. Es un área muy activa en este momento en Europa y en España.

Mercados ajenos al riesgo geopolítico

El riesgo geopolítico ha irrumpido en los mercados en los últimos meses, con episodios como la grave crisis entre Ucrania y Rusia o la tensión en Oriente Medio. Pero su efecto, en principio desestabilizador, ha pasado de largo. “Es un tema que me ha sorprendido mucho este año. Es fascinante que eventos que hace diez años habrían influido muchísimo en el ámbito financiero hayan tenido tan poco impacto”, señala Eduardo Martínez Campos. En su opinión, “estamos en un territorio nuevo, nunca antes un evento de tanto peso geopolítico había tenido un impacto tan pequeño”. Y añade que la explicación está, una vez más, “en la gran liquidez que hay en el mercado, que tiene que ser invertida de alguna manera”. Y alude a la especie de complacencia en que están instalados los grandes inversores, que se resisten a proteger sus carteras de inversión ante nuevos repuntes de volatilidad por motivos geopolíticos.
La regulación fiscal y la pérdida de los paraísos fiscales es otra de las variables que marcan la actividad de banca privada con grandes fortunas. “Los clientes están regularizando, haciéndose a la idea de que tienen que estructurar su capital de una manera más transparente, dentro de un entorno regulatorio más restrictivo y disciplinado. Este fenómeno ha sido muy claro en Estados Unidos”, explica. “Nosotros no tenemos opción sino de ejecutar la normativa de los reguladores. No podemos comprometer la integridad del banco”, asegura.