Aifos no logra convenio y encara la liquidación

Ruiz Casado, el síndrome del inmobiliario peleón

Jesús Ruiz Casado, presidente de Aifos.
Jesús Ruiz Casado, presidente de Aifos.

Le ha ocurrido a otros. A Fernando Martín, que después de protagonizar el mayor concurso de una empresa española, Martinsa Fadesa, sigue trabajando por mantener la viabilidad de la inmobiliaria; a Joaquín Rivero, que tras ser desbancado de Metrovacesa o Gecina, se atreve a enfrentarse con Blackstone, la mayor sociedad de inversión del mundo, por mantener sus negocios. O a Domingo Díaz de Mera, a la familia Nozaleda... Grandes empresarios del sector inmobiliario que a pesar de estallar en sus manos la burbuja han seguido adelante, quizá en un acto de negación de la realidad, quizá en un acto de pundonor. El síndrome del inmobiliario peleón también ha afectado a Jesús Ruiz Casado, presidente de Aifos.

La compañía era en 2006 la mayor promotora residencial de Andalucía, habiendo levantado 18.000 viviendas desde 1994. Su presidente preparaba ese año la salida a Bolsa de la empresa, después de haber ingresado 347 millones en 2005. En esas que estalló el caso Malaya y Ruiz Casado y otros directivos de la inmobiliaria fueron detenidos, acusados de fraude y cohecho.

¿Echó entonces las persianas Ruiz Casado? En lugar de eso, el presidente de Aifos trató de mantener la actividad de la inmobiliaria. Cerradas las puertas de inversores y bancos, y tras el estallido de la burbuja, Aifos aguantó tres años más antes de declararse en concurso de acreedores, en el año 2009, con un pasivo superior a los 1.000 millones.

¿Se retiró de la actividad empresarial Ruiz Casado tras protagonizar el mayor concurso de acreedores de Málaga? Prescindió de 2.500 empleados, cerró oficinas y presentó demandas millonarias a las entidades financieras requiriendo la rescisión de operaciones de crédito.

El juez del concurso de Aifos decidió el pasado mes de febrero retirar de la administración de la empresa a Ruiz Casado, permitiéndole actuar en determinadas actuaciones para lograr convenio. El enfrentamiento existente entre el presidente de la inmobiliaria y los administradores concursales llevaron al magistrado a tomar tal decisión. ¿Dio un paso atrás entonces Ruiz Casado? Al contrario, convenció al empresario Emilio Noseda, especializado en reestructuraciones en Argentina –como en el proceso de privatización de los aeropuertos del país– a capitalizar Aifos: Ruiz Casado dejaría la empresa en sus manos si se aprobaba el convenio.

Tras cinco años en concurso de acreedores, Aifos no logró el viernes acordar convenio y encara ahora la liquidación, tras celebrarse junta de acreedores. La compañía no ha conseguido convencer al 50% de los poseedores de créditos ordinarios de apoyar el convenio propuesto, para evitar la liquidación. ¿Fin del camino? No para Ruiz Casado, que medita ahora impugnar la junta de acreedores. “Dice que se abre otra fase”, comentan fuentes cercanas al empresario.