El futuro de la industria turística

Los turistas vendrán y llegarán de los países del Golfo Pérsico

Exhibición aérea de Red Bull en Abu Dhabi.
Exhibición aérea de Red Bull en Abu Dhabi.

En cuatro meses, el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, ha bajado de 115,1 a 86,5 dólares. Un ajuste del 25,3% que va a tener una repercusión directa en los países del Golfo Pérsico (Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Oman, Quatar, Bahrein y Kuwait) cuyas cuentas públicas se nutren en gran medida de la explotación de los pozos de petróleo. Conscientes de lo peligroso que puede resultar esta excesiva dependencia, los distintos Gobiernos han empezado a diversificar sus economías y han puesto en el punto de mira al turismo como el sector con más posibilidades de crecimiento. Así lo constata un informe elaborado por Amadeus, compañía especializada en tecnologías de la información ligadas al turismo, sobre las perspectivas del sector para las dos próximas décadas, en el que destaca dos factores que le diferencian del resto del mercados emisores y receptores de turistas: el gasto y la edad de sus viajeros.

El estudio prevé que el gasto anual de los turistas crecerá en torno a un 8,5% anual hasta 2030, fecha en la que llegará a los 169.000 millones de euros, muy por encima del primer mercado en la estadística de gasto en la actualidad (China, con 101.000 millones de euros). A ello va a contribuir el elevado poder adquisitivo de los hogares y el hecho de que el 30% de la población en Arabia Saudí u Omán tiene menos de 15 años. Ernesto Sánchez Beaumont, responsable de Estrategia Comercial y Gestión de Negocio de Amadeus para Oriente Medio y Norte de África de Amadeus, subraya que está habiendo un efecto anticipación a esa explosión del turismo con la construcción a gran escala de infraestructuras. “En Emiratos Árabes están haciendo innumerables obras ligadas al transporte, Dubai se está especializando en turismo sanitario con la construcción del mayor centro hospitalario del mundo y las autoridades de ese país esperan que el aeropuerto se convierta en el que más tráfico de pasajero registre en el mundo, con 100 millones al año”, apunta Sánchez Beaumont.

La apuesta por el turismo se debe a las dudas sobre el futuro del petróleo

Buena prueba del músculo financiero que dispone alguno de esos países es el plan de inversiones de la Autoridad Nacional de Turismo de Quatar, que prevé invertir en los próximos años 20.000 millones de dólares en infraestructuras y otros 140.000 en transporte. Todas esas inversiones irán dirigidas para garantizarse un flujo de turistas que, en muchos casos, no responde al perfil habitual de aquellos que se dirigen a los grandes destinos tradicionales como EEUU, Francia o España. Sánchez Beaumont destaca que el turismo que quieren desarrollar es muy selecto. “Buscan un turismo familiar. No son países baratos, por lo que eso ya supone un primer filtro para que los visitantes sean en su gran mayoría de poder adquisitivo medio-alto. En ningún caso quieren ni les llegará un turismo de mochileros”, apunta.

En cuanto a esos países como emisores de visitantes, Sánchez Beaumont destaca que los turistas buscan un sitio en el que se sientan a gusto y en el que se respeten sus tradiciones y costumbres. “España está bien posicionada por vínculos históricos y culturales, aunque todavía le queda mucho camino por recorrer”. Los últimos datos de Turespaña revelan que apenas llegan 42.000 visitantes a España, una cifra insignificante dentro de los 60,6 millones recibido en 2012.

En el plan estratégico de marketing de Turespaña para este año y el que viene figura como un destino estratégico en el que aumentar la promoción. “Tienen gran capacidad de gasto, colocándose entre los principales mercados en términos de gasto medio por persona y compras libres de impuestos”, subraya el plan. De hecho, los seis países del Golfo Pérsico son uno de los destinatarios del plan para impulsar el turismo de compras, que la Secretaría de Estado de Turismo quiere poner en marcha en breve.

España ha elevado las conexiones aéreas para atraer más visitantes

El documento elaborado por Turespaña, sin embargo, también incide en aquellos factores que impiden el crecimiento en esos mercados. “La lejanía geográfica, la falta de conectividad aérea y las barreras al viaje, en especial la tramitación de visados, hacen que su importancia turística mundial tenga débil reflejo en España”.

La carencia de vuelos se ha ido solventando a medida que las compañías han empezado a establecer conexiones directas desde España a las grandes capitales del Golfo Pérsico. Desde octubre de 2013, Saudia Airlines opera tres vuelos semanales entre España y Arabia Saudi, en concreto desde Madrid a las ciudades de Jeddah y Riyadh.

Por su parte, Quatar Airways ampliará desde el próximo 16 de noviembre de 7 a 10 los vuelos semanales programados entre Madrid y Doha. Los planes de la compañía, que considera a España como un mercado con un gran potencial de crecimiento por su privilegiada situación geográfica entre Europa y América, prevé elevar sus operaciones a dos diarias para 2015 y no descarta usar el aeropuerto del Prat como plataforma para iniciar los vuelos a Latinoamérica, siempre y cuando no afecte a los socios integrados dentro de la alianza OneWorld. En esa línea se enmarca el acuerdo suscrito por la aerolínea con Vueling para potenciar las conexiones desde el aeropuerto de El Prat, entre ellas las de larga distancia.

La mejora en la tramitación de visados también se ha convertido en una prioridad para las autoridades españolas. Ante los trámites burocráticos que establecen la mayoría de países europeos, como la expedición de visados, los visitantes del Golfo Pérsico habrían optado mayoritariamente por visitar destinos de proximidad. Solo de esa manera se explica el auge de Arabia Saudí como receptor de visitantes, convirtiéndose en el destino más solicitado en la región, incluso por encima de Egipto. En 2013 llegaron 13,2 millones de visitantes, lo que supone el 25% de las llegadas de todo Oriente Medio, mientras que los Emiratos Árabes Unidos recibieron a 8,9 millones de visitantes.

 

La importancia de impulsar y adaptarse al turismo ‘halal’

Halal es una palabra árabe que hace referencia a lo “permitido” y está íntimamente ligada a la gastronomía. El Corán señala algunos alimentos prohibidos (cerdo y derivados como grasas en la bollería, así como el alcohol o aves rapaces y animales que no sean sacrificados bajo el rito islámico) y halal se refiere al resto. “La razón principal que aportan los musulmanes para visitar un país como turistas es que haya factores muslim friendly (amistoso a esa religión)”, destaca Flora Sáez, cofundadora de Nur & Duha Travels, la primera agencia de viajes y turoperador nacional con el sello halal.

Esta agencia trata de adaptar España a las costumbres y usos de los musulmanes, algo primordial para poder fidelizarlos. España apenas está adaptada y eso supone una rémora para la atracción de visitantes. Sáez lo constata basándose en distintas encuestas internacionales, que muestran que un 97% de los musulmanes considera importante que el destino tenga comida halal, mientras que el 89% considera crucial que existan lugares de rezo. “Es un factor más importante que el precio”, señala Sáez, por lo que finalmente eligen otros países. “España debería ser líder en Europa por su legado islámico. Hay un enorme potencial”, añade.

Sin embargo, el panorama actual dista mucho de ser el ideal, ya que apenas hay instalaciones. “Solo hay dos restaurantes con certificado halal en España. A los hoteles se les pide que tengan gestos con los clientes, como tener espacios para la oración en grupo y señalar la dirección de La Meca en la habitación para el rezo”, explica Isabel Romero, directora general del Instituto Halal, que certifica estos establecimientos. “Estamos escasamente preparados para unos turistas que gastan más en comida, en compras y que vienen en grupos familiares grandes”, se lamenta. “Al final optan por irse a Reino Unido o Alemania”, apunta Romero. En su opinión, las opciones en España se limitan a bares de kebab o pedir platos de verdura en restaurantes.