El Foco

Un mercado clave para España

Las relaciones económicas entre Guatemala y España, sustentadas en un óptimo clima comercial y empresarial, son sin duda relaciones win win. Esta tesis fue la que sostuve en mi reciente participación en el World Business Forum de Latinoamérica, que tuvo lugar hace pocas fechas precisamente en Ciudad de Guatemala. Esta reunión económica y empresarial, de gran importancia, nos ayudó a constatar, aún más si cabe, el papel estratégico que juega cada vez más Latinoamérica en la economía mundial y la relevancia que como socio estratégico tiene para las empresas españolas.

América Latina y el Caribe recibieron en 2013 algo más del 20% mundial de la inversión extranjera directa

Si echamos un vistazo al último informe de la Unctad (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el comercio y desarrollo) sobre las inversiones en el mundo de 2014, con datos referidos a 2013, destaca que América Latina y el Caribe absorben ingentes porcentajes de entradas de inversión extranjera directa, siendo ya en el 2013 ligeramente superior al 20% mundial. Es decir, un dólar de cada cinco de la inversión extranjera directa del mundo se ubica en Latinoamérica.

Si el resto del mundo cada vez conoce más Latinoamérica hay que decir que para España esta realidad de Latinoamérica no es ajena, más bien al contrario. España, y especialmente sus empresas, ha hecho de Latinoamérica su prioridad y referencia, y no en estos últimos años, sino desde hace muchos años. En este sentido, si comparamos los años 2000 y 2013 comprobaremos que nuestras exportaciones han ido ganando peso en Latinoamérica hasta alcanzar la cifra del 6,40% del total, frente al 5,70% que tenía en 2000. Mientras, nuestras exportaciones a América del Norte o a la Unión Europea han ido perdiendo peso relativo, que no volumen, ya que ha habido un crecimiento destacado del conjunto de las exportaciones, pero con cambios en las zonas de destino.

Es decir, el proceso de internacionalización de la economía española con un mayor peso en su sector exterior se ha producido más intensamente en Latinoamérica, especialmente con la presencia de las empresas españolas en la zona. Se ha producido un intenso proceso de incremento de las inversiones españolas en el exterior, que alcanzaron valores destacados en los primeros años de la década precedente –hasta la cifra récord de 100.000 millones de euros en 2007– y que solo se ha visto interrumpido por la severa y dura crisis económica del periodo 2008-2013.

En este intenso proceso de la última década, el principal foco de la inversión española en el exterior ha sido Latinoamérica, que ha acogido el 32% de la misma, en términos medios, durante el periodo 1993-2013, con muchos años en los que ha supuesto incluso más del 50%. Estos datos exponen de forma diáfana la apuesta de las empresas españolas por Latinoamérica. En este sentido, uno de los principales motivos que han llevado a las empresas españolas a invertir en Latinoamérica ha sido el de atender su mercado propio, su fuerte capacidad de crecimiento como economías emergentes. Este ha sido el principal motivo: venir para quedarse.

La ratificación del TLC con EE UU hace de Guatemala una buena base para entrar al mercado estadounidense

En este contexto, la inversión española en la región ha permitido la transferencia de tecnología, compartir el know-how y colaborar intensamente con sus socios locales y con sus proveedores locales. Ello ha sido mucho más fácil por las similitudes culturales, que van mucho más allá de nuestra lengua común y que ha permitido compartir y adaptar más rápidamente la cultura empresarial al territorio que se sirve.

Y en este sentido, Guatemala, que se encuentra en pleno proceso de notable industrialización, ofrece hoy oportunidades de relación muy interesantes para sectores como los de la maquinaria, el sector eléctrico o las telecomunicaciones, vinculado tanto a operaciones de obra pública como de manufactura textil (Guatemala es proveedor de confección para el mercado estadounidense) o producción agroalimentaria.

En Guatemala, el sector de la ingeniería y consultoría es también un sector en auge con grandes necesidades de infraestructuras (diseño y supervisión), modernización del Estado, educación y capacitación y salud, según nos cuentan todos los informes públicos y privados a los que tenemos acceso. Además, la ratificación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos es obvio que hace de Guatemala una buena base para abordar el mercado estadounidense.

De todo ello pude hablar muy directamente con el ministro de Economía del Gobierno de Guatemala, Sergio de la Torre, que el pasado enero nos visitó en Foment del Treball junto al presidente de CEOE, Juan Rosell, precisamente para conocer de nuestra mano la vitalidad del tejido empresarial de Cataluña y de España. De la Torre, de ascendencia catalana, nos demostró un conocimiento significativamente amplio de la actividad empresarial española y de las grandes posibilidades que para ambas economías significa unas buenas relaciones comerciales y empresariales.

A nivel institucional y empresarial, Guatemala y España trabajan firmemente juntas desde hace unos pocos años para tejer una buena red de relaciones económicas que sin duda benefician a ambas partes. Desde CEOE y Foment estamos constantemente en contacto con la realidad económica y política guatemalteca. Guatemala puede y debe constituir un mercado prioritario para España, a la vez que es ya un gran centro económico y logístico de Centroamérica. España y su economía son, y deben serlo aún más, la entrada preferente de las empresas y las inversiones empresariales latinoamericanas en Europa y muy especialmente en la Unión Europea.

Joaquim Gay de Montellà es  presidente de Foment del Treball.