128 entidades se la juegan en las pruebas de solvencia

Claves para no perderse en los test de estrés a la banca europea

El presidente del BCE, Mario Draghi.
El presidente del BCE, Mario Draghi. REUTERS

La expectación del mercado era alta. Los resultados de las pruebas de resistencia a la banca europea ya se conocen. Algunas de las claves para para no perderse en los test de estrés.

¿Qué son los test de estrés?

Se trata de unas pruebas que en esta ocasión realizan el Banco Central Europeo (BCE) y la Autoridad Bancaria Europea (EBA) para revisar la calidad de los activos del sector financiero europeo (AQR – Asset Quality Review) y la cantidad de capital disponible para hacer frente a situaciones de crisis. Se examinan un total de 128 entidades de la zona euro, los bancos sobre los que el BCE tomará el control de la supervisión desde el 4 de noviembre.

¿En qué consisten?

Las pruebas de resistencia y solvencia de la banca consisten en someter a una situación de estrés las cuentas de resultados y los balances de cada entidad. El test consta de dos supuestos que ofrecen información sobre cómo responderían los bancos en caso de recesión y en caso de recesión extrema.

¿Cuándo se conocerán los resultados?

Los resultados definitivos y oficiales, tanto individuales como agreagados, se harán públicos el próximo domingo 26 de octubre. No obstante, las entidades involucradas recibirán las notas entre el jueves y el viernes de esta semana, lo que podría dar lugar a filtraciones. Según informa Bloomberg, serían 25 las entidades que habrían suspendido los test, de acuerdo con el borrador de los resultados finales.

¿Cuántos suspensos se esperan?

Los analistas esperan que aprueben todas las grandes entidades, aunque las especulaciones del mercado apuntan a que al menos 11 de bancos suspendan (según Bloomberg han sido 25), tres de ellos griegos, otros tres italianos, dos austriacos, uno chipriota y un belga y otro portugués.

Los bancos griegos que actualmente suspenden son Piraeus Bank, Eurobank Ergasias y Alpha Bank; los italianos serían Monte dei Paschi, el Banco Popolare y el Banco Popolare di Milano.

En el caso de Austria, Erste Bank, participado por CaixaBank, presentaría un déficit de capital en el escenario de estrés, lo mismo que le sucedería a otra entidad del país, aunque las fuentes discrepan sobre su identidad.

En Chipre, uno de los tres bancos sometidos al examen también suspendería; en Portugal, por el momento, sólo lo haría el BCP Millenium, y en Bélgica, de nuevo Dexia. No obstante, las fuentes coinciden en que los datos son susceptibles de revisión.

¿En qué posición quedarán los bancos españoles?

En principio, los bancos españoles han encarado los test en buenas condiciones y ninguno fallará en los ejercicios de estrés. Así, es probable que la banca española salga bastante bien en la foto. "Podemos tener confianza en que la banca española obtendrá buenos resultados en las pruebas que el BCE ha realizado antes de convertirse en el Supervisor Único", ha dicho el ministro de Economía Luis de Guindos. El sector español ya fue sometido a un test de estrés en 2012.

Los quince bancos españoles que han participado en el examen son: BBVA, Sabadell, BFA, Popular, Santander, Banco Santander, Bankinter, Ibercaja, La Caixa, Caja Rurales Unidas (Cajamar), Catalunya Banc, Kutxabank, Liberbank, Unicaja y NCG Banco.

¿Qué utilidad tienen para los inversores?

De acuerdo con un reciente estudio de CFA Institute, existe la probabilidad significativa de que los activos declarados en los balances de los bancos estén sobreestimados por la reducción de las amortizaciones de préstamos. Así, en opinión del director de política de información financiera de la asociación, Vincent Papa, hay “incertidumbre sobre los riesgos existentes y el verdadero valor de los bancos” y “los inversores esperan que el AQR facilite una mejor disposición sobre la veracidad del valor de los activos netos declarados en los balances de los bancos de la UE”.

¿Cumplirán con las expectativas del mercado?

El mercado espera que se confirmen el valor y los riesgos asociados a los activos y pasivos de los bancos de la UE. “Pero, con tal altas expectativas, siempre queda el riesgo de que los resultados puedan llegar a ser una especie de ‘petardo mojado’, como así ocurrió cuando la Autoridad Bancaria Europea dio a conocer los resultados de las pruebas de estrés en 2010. A diferencia de las anteriores, existe ahora un sentimiento generalizado de que los resultados serán más creíbles en la identificación de los déficits de capital y dará lugar a las medidas necesarias para el reajuste de las cuentas de resultados de los bancos”, sostiene Papa.