Editorial

De una crisis a un gigante mundial

El banco malo para el rescate de empresas en una buena idea en forma de salvavidas destinado a dar oxígeno a compañías con futuro reconduciendo su situación financiera. Y eso porque en demasiadas ocasiones los problemas coyunturales de liquidez han acabado con muchas empresas viables, pero con el futuro truncado por calendarios mal planteados. Varias son las compañías que se pueden beneficiar pronto de esta fórmula de apoyo, que no solo salva su saber hacer, cartera de clientes, experiencia en los mercados y valor de marca, entre otras cosas, sino que da continuidad a una actividad industrial y al empleo, esas dos grandes carencias que sufre España. Entre ellas, está muy avanzado el salvamento de Condesa, el líder europeo de tubos soldados, en preconcurso de acreedores, que se puede completar con más acierto si además se aprovecha la oportunidad para fortalecer su futuro. En esta línea deben ir las ofertas que, como la que acaba de presentar Corporación Aristrain, tienen planes industriales de crecimiento. El grupo, de histórico arraigo en la siderurgia española desde el siglo pasado, entró a principios de año como principal accionista en Tubacex, segundo productor mundial de tubos sin soldadura en acero inoxidable. Tal vez de esta crisis pueda surgir el diseño de un gigante mundial en tubos, un intento fallido en otros tiempos.