En un momento delicado del mercado

El Tesoro logra colocar el máximo en letras pero pagando más

El Tesoro vuelve a emitir deuda esta semana en un momento delicado para los mercados.
El Tesoro vuelve a emitir deuda esta semana en un momento delicado para los mercados.

En la última emisión de deuda de octubre, de letras a tres y nueve meses, el Tesoro español ha logrado colocar 4.050 millones de euros, ligeramente por encima del máximo previsto de 4.000 millones, pero subiendo las rentabilidades. Se trata de la primera subasta tras la caída de la Bolsa de la semana pasada, que perdió cerca del 2% entre el lunes y el viernes por el pánico a una tercera recesión en la zona euro, y en un contexto de repunte de la prima de riesgo española hasta los 140 puntos básicos.

En concreto, el organismo ha vendido 1.050 millones en letras a tres meses, tras registrar unas peticiones que han superado en 3,3 veces lo colocado (2,3 veces en la anterior subasta). El tipo medio de estas letras ha pasado del 0,056% al 0,130%, mientras que el marginal ha subido al 0,154% frente al 0,064% anterior.

Por otro lado, el Tesoro ha emitido 3.000 millones en letras a 9 meses, después de registrar una demanda que ha superado en 2,1 veces lo vendido (1,5 veces en la anterior ocasión). En este caso, el tipo medio ha pasado del 0,146% al 0,359%, mientras que el marginal ha escalado al 0,372% frente al 0,155% anterior.

La pasada semana, las dudas sobre la economía mundial, el temor por una posible nueva recesión en Europa, y la intención de Grecia de abandonar el programa de rescate en 2015, se trasladaron con fuerza al mercado de deuda, en el que la rentabilidad de los bonos españoles ha repuntado y la prima de riesgo ha llegado a subir a niveles de agosto.

El pasado jueves, el Tesoro se quedó corto en la emisión de bonos a diez y quince años y no alcanzó el objetivo de la emisión, que eran 3.500 millones de euros; a los 3.200 millones captados tuvo que aplicar intereses más elevados que en anteriores emisiones.

No obstante, el director de Estrategia de JP Morgan, Manuel Arroyo, cree que el jueves España “tuvo mala suerte”, al coincidir una subasta de deuda a largo plazo con “uno de los peores días del año” en los mercados. En su opinión, aunque España no cumplió con sus objetivos “no hay motivos de preocupación ya que “hay que situar las cosas en su contexto”.