Editorial

Guerra de precios a la vista

Algunas actividades empresariales son tan importantes para los ciudadanos como poco percibidas por los analistas económicos. Y eso, pese a que estén inmersos en avances tecnológicos permanentes y abocados a un cambio estructural profundo. El de las ópticas es uno de esos sectores de enorme presencia social que, además, experimenta un profundo cambio poco visible fuera del ámbito profesional o de los locales comerciales. Enfrentado a nuevos actores en pilares del negocio como las lentillas, en el que han desembarcado con fuerza las tiendas online, o las gafas de sol, donde además de estas han entrado poderosamente las grandes cadenas de ropa, el mundo de las ópticas rediseña su futuro. Un proceso que a la vez se vive como una silenciosa reconversión presidida por la guerra de precios. Como suele ocurrir en estos casos, la gran mayoría de las empresas reconoce esa más que evidente presión de los precios de venta al público, pero achaca a sus competidores la responsabilidad de tales políticas. Todo indica que el mercado nacional, con unas 10.000 ópticas está sobredimensionado, aunque esa cifra solo haya disminuido en 2008. Con amenazas al negocio que van desde los avances quirúrgicos en la oftalmología hasta la piratería en las gafas de sol, las ópticas están abocadas a reinventarse.