Traspasa la filial estadounidense FCC Environmental por 70 millones

FCC espera 400 millones de la desinversión en Realia y Globalvía

FCC culminó el viernes la venta de su filial estadounidense de servicios FCC Environmental por 70 millones de euros. La empresa, que va a manos de Heritage-Crystal Clean, fue creada a partir de adquisiciones en 2008 y está enfocada al tratamiento de aceites industriales y servicios al sector del petróleo. Su facturación el año pasado fue de 130 millones y la plantilla está integrada por medio millar de empleados.

EE UU sigue en el mapa de mercados estratégicos de la compañía, pero su enfoque en ese país está fijado en la obra civil y el tratamiento y gestión de aguas ante la dificultad de desarrollarse en servicios. En un comunicado oficial remitido a la CNMV se señaló que la plusvalía alcanzada es de 15,4 millones.

Esta era una de las tres operaciones que restaban para cumplir el plan de desinversiones lanzado en abril de 2013 por el equipo directivo que lidera el consejero delegado Juan Béjar: restan la participación del 39% en Realia, donde cuenta con el asesoramiento de Goldman Sachs, y la del 50% en Globalvía, ambas empresas compartidas con Bankia.

FCC marcó hace año y medio un objetivo de 2.200 millones en desinversiones, que está ejecutado en el entorno del 80%. La compañía espera obtener 400 millones aún con los citados traspasos de su inmobiliaria y de la concesionaria de infraestructuras.

Plan de desinversiones de FCC

La salida de Realia está prevista para antes de que finalice el presente 2014. La empresa maneja tres ofertas con especial interés en el área patrimonial (alquiler de oficinas) frente al negocio residencial.

El grupo habrá rebajado su deuda en 1.800 millones cuando finalice el plan de ventas

El traspaso de Globalvía, por su parte, deberá esperar a 2015. En este último caso debería llegar antes el rescate de las autopistas en quiebra, entre las que Globalvía participa en la Cartagena-Vera (35,75% del capital), la circunvalación de Alicante (25%) y la radial 2 madrileña (10%). Además, se tiene que materializar aún la entrada en el capital de los fondos de pensiones Universities Superannuation Scheme (USS), PGGM y OPTrust, quienes cuentan con una opción de tanteo si FCC y Bankia se marchan.

Batalla al endeudamiento

FCC reitera que los activos colocados hasta el momento, entre los que destacan FCC Energía, FCC Logística, distintas concesiones o Cemusa, están fuera del núcleo de negocios estratégicos. La compañía que dirigen Esther Alcocer y Juan Béjar trata de ganar peso en obras internacionales, al tiempo que mantiene el pulso en sus negocios de servicios y tratamiento de aguas.

Desde el punto de vista estratégico y financiero, FCC está primando la rebaja de deuda y la reducción de perímetro en terrenos poco rentables frente a la generación de plusvalías. El principal efecto perseguido es el del recorte de deuda e incremento del ebitda, para lo que también tiene al 80% de su objetivo el plan de eficiencia lanzado el año pasado.

FCC declaraba 7.087 millones de deuda al cierre de 2012 frente a un ebitda de 753 millones. Posteriormente vino la refinanciación y promesa a los bancos e inversores de que se trataría de rebajar el volumen neto de los créditos al entorno de 5.000 millones.

Entre los escenarios intermedios que maneja el equipo de Béjar figura culminar 2016 con un beneficio bruto de explotación de 1.040 millones y un endeudamiento neto de 5.300 millones. Desde diciembre de 2012 la deuda habrá mermado en 1.800 millones gracias al plan de desinversiones que entra ahora en su última fase.

Con la empresa saneada y en beneficios, la intención de FCC será retornar cuanto antes al reparto de dividendos. Un escenario que la dirección del grupo se niega a fijar en el calendario. El consejero delegado declaró el viernes que toca “gestionar con determinación” las desinversiones.

Un consejo extraordinario aplazado horas antes

FCC sigue teniendo pendiente la aprobación de su ampliación de capital en un consejo de carácter extraordinario. El que se esperaba el viernes, fijado en la noche del jueves para las 13,00 horas, acabó aplazándose a la vista de que la primera accionista, Esther Koplowitz, seguía sin poder definir su posición ante la recapitalización del grupo.

La empresaria tenía en la tarde del jueves cerrado el pacto con sus bancos acreedores, BBVA y Bankia. La deuda cercana a los 1.000 millones, que da la posición del 50,1% de FCC a Koplowitz, será refinanciada a cinco años vista con la condición de que venda parte de los derechos de suscripción preferente en la ampliación de capital. Con ello, está previsto que la accionista de control se diluya hasta el entorno del 30% del capital. Las fuentes consultadas comentan que hay fumata blanca, pero que los flecos legales en la redacción del contrato de financiación aconsejaron un nuevo aplazamiento del consejo de FCC.

A pesar del retraso, todo parece indicar que en la semana entrante el nuevo panorama en FCC quedará aclarado a la espera de que sea ratificado en una junta general extraordinaria, que será donde se apruebe la ampliación de capital. El grupo pretende obtener 1.000 millones que dedicaría a amortizar deuda con vencimiento en 2018, pero con intereses que escalan desde el 11% hasta el 16%.

Tras el castigo en bolsa sufrido el jueves (4,9%), la del viernes fue jornada de rebote para la acción de FCC, que recuperó el terreno perdido el día anterior sumando un 4,95% a su valor. Acciona se apuntó un 5,9%, Sacyr avanzó un 5,7%, Ferrovial se revalorizó un 4,3%, ACS subió un 3,9% y la cotización de OHL se apuntó un 2,2%.