España, el destino preferido para invertir en la zona euro

El BCE comprará deuda pública, según el 70% de los inversores

Panel de cotizaciones en Kuala Lumpur.
Panel de cotizaciones en Kuala Lumpur. REUTERS

El miedo a la parálisis económica europea ha impactado de lleno en los mercados, que viven este mes la peor racha desde 2012. La encuesta entre gestores de fondos realizada mensualmente por Bank of America confirma esta visión, y en tan solo un mes el pesimismo sobre la economía: en septiembre había una diferencia del 45% entre los gestores que esperan que la economía esté mejor dentro de un año frente a los que esperan que esté peor. Esa diferencia se ha reducido ahora al 16%.

Ante este panorama, son mayoría los gestores que apuestan por una intervención del BCE mediante la compra de deuda soberana. De hecho, el 70% de los gestores consultados prevén este tipo de medidas, que llegarían en el primer trimestre de 2015. Los gestores, además, ven la política fiscal europea como demasiado restrictiva.

Respecto a las preferencias de inversión, España es el país más recomendado, con una diferencia de 26 puntos entre el porcentaje de gestores que aconseja sobreponderar frente a infraponderar. Han caído con mucha fuerza, además, las preferencias de inversión por Alemania, que ha pasado de ser el mercado preferido (con gran diferencia) por los gestores al tercero de la lista, tras España y Reino Unido. Francia es el mercado que menos gusta, igual que el mes anterior.

Por otro lado, la política monetaria en Estados Unidos también está marcando el comportamiento de los inversores globales, ya que las dudas ante el inminente fin del 'quantitative easing' de la Reserva Federal (Fed) hace que estos sean más negativos sobre la perspectiva de la economía mundial y la rentabilidad de las empresas.

Después de una “fuerte” caída de más de 20 puntos porcentuales respecto a septiembre, sobre un 32% neto de los encuestados espera que la economía global se fortalezca en los próximos doce meses, la peor lectura del dato en dos años.

En este contexto, sólo un 18% de los gestores de fondos cree que la política monetaria es “demasiado estimulativa”, catorce puntos porcentuales menos que el mes anterior y su nivel más bajo desde agosto de 2012, justo antes de que la Fed iniciara su último programa de compra de deuda.

La respuesta de los inversores a esto ha sido reducir sus exposiciones de riesgo. En concreto, el efecto en los balances ha aumentado a un 4,9%, mientras que han caído las expectativas de invertir en acciones o en materias primas.