Ante una reforma del hogar, a menudo es necesario buscar financiación

Quiero reformar mi casa, pero no a cualquier precio ¿qué opciones tengo?

Quiero reformar mi casa, pero no a cualquier precio ¿qué opciones tengo?

¿Pido un préstamo hipotecario? ¿O me conviene solicitar un crédito personal? Comparemos primero las características generales de ambos productos, para después hacer nuestros propios números y contar con todo lo que influirá en el coste final.

Responsabilidad de la deuda

Pese a que hay gente que cree que hipotecando su casa se corre más peligro de perderla que solicitando financiación personal, lo cierto que no siempre es así. Tanto de la deuda hipotecaria como de la personal, se responde con todo el patrimonio, presente y futuro.

La diferencia es que si hipotecamos la casa, damos al banco o entidad de crédito una forma de recobro mucho más rápida y ventajosa para sus intereses: el procedimiento de ejecución hipotecaria. Sin embargo, con un préstamo personal el banco puede también acabar embargando nuestra casa y, si no le pagamos, instar finalmente la subasta.

Intereses y demás características financieras

Analizar el tipo de interés, las comisiones, los seguros y demás productos vinculados es esencial para comparar hipotecas y créditos.

Los tipos de interés de las hipotecas para reformar la casa, en principio, son más baratos que los préstamos personales. Son tipos de mercado para esta finalidad los que suman el Euribor un diferencial de entre 2 y 4 puntos, de media. En estos momentos, con un Euribor al 0,469%, estaríamos hablando de empezar a pagar un interés de entre el 2,469 y el 4,469%, si bien la evolución futura no la podemos conocer. Suelen exigirnos contratar seguros, al menos el de hogar, y las comisiones de apertura van del 1 al 0%, según entidad.

Por otro lado, se pueden conseguir hipotecas para reformar la casa de un plazo de hasta 30 años, lo cual reduce mucho la cuota aunque se pagan más intereses al cabo del tiempo que con plazos más reducidos.

En cuanto a los créditos y préstamos personales, las condiciones de tipos de interés varían mucho según el producto. Por ejemplo, si necesitamos menos de 15.000 euros, Cofidis nos financia la reforma a un 6,95% nominal, que acaba siendo un 7,95% TAE si le añadimos la comisión de apertura del 2%. El plazo es de hasta 6 años, en este caso, si bien hay préstamos personales que pueden alcanzar los 10 años de plazo, como es el caso del préstamo reformas del Banco Pastor (Grupo Banco Popular). Este préstamo concede hasta 50.000 euros a un tipo de interés variable a partir del primer año a partir de IRPH +3,50%, con una cláusula de suelo del 4,95%. La comisión de apertura es del 1%, más baja que la media que suele estar entre el 2 y el 3%, y la cancelación al 1%, también más barata de lo habitual, que es el 3%.

Costes de constitución

Epígrafe muy importante, ya que los costes de constituir una hipoteca son más altos que firmar un crédito personal, que en todo caso puede que se tenga que hacer ante notario, pero no tiene los costes de constituir la hipoteca y registrarla.