Los españoles, los europeos que más valor les dan

¿Cuánto influyen los padres en tu carrera?

La perseverancia es el valor más transmitido en Europa; en España, cuidar los contactos

"Se tiende a confundir el 'networking' con el enchufismo", opina un experto

¿Cuánto influyen los padres en tu carrera?
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El hecho de que los padres influyan en nuestras carreras no es ninguna novedad. Desde la huella que dejan en la formación del carácter de cada uno hasta sus consejos (en ocasiones más bien imposiciones) a la hora de decantarse por el tipo de formación a seguir, pasando por la financiación de la misma, su papel es capital en el desempeño de las personas.

Lo que sí llama la atención es que uno de cada 10 trabajadores españoles, concretamente un 12%, asegure haber conseguido una entrevista de trabajo (que no un empleo) gracias a sus progenitores. Eso es al menos lo que se desprende de un reciente estudio de LinkedIn, la mayor red social profesional del mundo.

Un profesional tiene una media de 1.200 contactos... aunque no los use

Cuando una persona es despedida, una de las primeras cosas que suele hacer es enviar un email a todos sus contactos explicándoles su nueva situación. “Eso es un error”, opina Aziz Zaghnane, director de marketing de Lee Hecht Harrison. Según este experto en recolocación, lo último que se debe hacer con los contactos es abrumarles con peticiones. El networking consiste en saber generar una red de aliados que ayuden a conseguir los objetivos en una relación win-win.

“Todo el mundo tiene contactos, lo que pasa es que hay veces que la gente no lo sabe”, explica este experto. En su opinión, un trabajador adulto medio tiene entre 1.200 y 1.500 contactos, contando ahí desde antiguos compañeros de trabajo a compañeros de escuela, instituto o facultad, pasando por vecinos, familiares o amigos.

Sacarle todo el jugo posible a esta red significa pensar en qué se pueden aportar mutuamente uno y otro, en establecer una relación de ventaja recíproca. Los contactos no proporcionan empleos, sino la información necesaria para conseguirlos.

Es recomendable, si se quiere sistematizar este recurso, preparar un mensaje claro y conciso para las contrapartes que transmita cuál es el objetivo final de cada parte en la relación y qué valor añadido se puede aportar a la otra persona.

También aconsejan preparar un mapa de contactos, poniendo atención en la red que se elabora y aportándole a cada nodo la información que le pueda resultar de utilidad. Es importante también configurar una lista de lugares propicios en los que ver y ser visto, para poder poner al día a los contactos de los avances propios.

Añadir nuevos nombres a la agenda es de vital importancia para encontrar el trabajo que se está buscando antes incluso de que salga al mercado.

La web, que cuenta con más de 313 millones de usuarios, realizó una encuesta online a unos 15.000 de sus seguidores de América, Europa, Asia y Oceanía preguntando sobre la influencia de los padres en el desarrollo profesional de los trabajadores.

Los resultados son llamativos. Algunos ejemplos: el 21% de los padres españoles dice haber ejercido un impacto directo sobre las carreras de sus hijos. Una cifra en la que nos superan, por ejemplo, los brasileños (28%), pero que sitúa a España como el país más paternalista de Europa.

Otro dato: un 70% de los padres españoles ha ayudado económicamente a sus hijos (total o parcialmente) durante su formación, aspecto en el que solo son más protectores (o generosos) los australianos (73%).

Independientemente de que se elija o no ejercer la misma profesión que el padre, el hecho es que, de acuerdo con el citado informe de LinkedIn, el 70% de los trabajadores españoles cree que sus progenitores tienen conocimientos y habilidades laborales muy valiosas de los que ellos pueden aprender y beneficiarse durante su carrera laboral.

El problema, no obstante, es que la mayoría de profesionales con hijos, en todo el mundo, que ha respondido a la encuesta admite no haber podido compartir con ellos esa sabiduría, ya sea por culpa de los cambios laborales (32% de los casos) o por la poca predisposición de su descendencia a escucharles. “Últimamente ha habido tantas modificaciones en el mercado laboral, han aparecido tantas nuevas profesiones desde que nuestros padres iniciaron su carrera profesional, que realmente muchos de ellos no tienen muy claro a qué nos dedicamos exactamente”, explica Darain Faraz, responsable de comunicación corporativa para Europa de LinkedIn. “Creemos que ese es el principal motivo por el que no suelen transmitir todos esos conocimientos a sus hijos: se sienten cohibidos al dar consejos cuando no saben exactamente en qué consiste su trabajo”.

Los padres europeos opinan que la perseverancia es la cualidad más importante que deben transmitir a sus hijos, mientras que estadounidenses y asiáticos le dan más importancia al trabajo en equipo y al buen manejo del tiempo. Los españoles, en cambio, priman ante todo tener una buena red de contactos: el 26% de los padres insiste a sus hijos en cultivar esta habilidad, parámetro en el que les superan sus iguales singapurenses (29%) e italianos (30%). Los franceses (5%) y británicos (9%), en cambio, no consideran que esta cuestión tenga la menor importancia.

Las madres son el claro referente en cuanto a las habilidades heredadas por los progenitores. La mayoría de encuestados considera que son ellas quienes les han transmitido algunas de las cualidades a las que les otorgan más importancia, como la mencionada perseverancia, la diplomacia y la integridad. De los padres dicen haber aprendido otras competencias, especialmente a cómo solventar problemas y trabajar en equipo.

¿Cuánto influyen los padres en tu carrera?
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La percepción de los padres españoles acerca de la importancia de los contactos puede que no sea errónea. Enfocar el networking (o relaciones con los contactos) de la manera adecuada es una de las principales vías para acceder a un nuevo empleo en España. Según un estudio de Adecco, el 80% de las ofertas de empleo no llegan a hacerse públicas. Esto es: la gran mayoría de puestos se cubren con gente referenciada, ya que a menudo las compañías prefieren decantarse por personas que vienen avaladas por alguien de confianza que por desconocidos, pese a que estos últimos puedan tener un currículum más brillante. Este fenómeno es lo que se suele llamar empleo oculto. “En España a menudo se confunde el networking con el enchufismo”, aclara Aziz Zaghnane, director de marketing de Lee Hecht Harrison, la consultora de outplacement del grupo Adecco. “Hacer networking significa sobre todo aportarle valor a la otra persona. Es un error tratar a un contacto como a un portador de una oferta de empleo. Si se acude a alguien y se le pide directamente trabajo, lo más probable es que se genere un efecto rechazo”, subraya este experto.

¿Contactos o enchufismo?

Zaghnane explica que el 45% de los candidatos que supervisó su consultora el año pasado encontró trabajo gracias al networking. En EE UU, el paradigma de la meritocracia, esa proporción alcanza el 35%.

¿Por qué se tiende a no hacer públicas las ofertas de empleo? ¿Tiene eso alguna relación con el enchufismo? No existen datos fiables para ponerle cifras a la segunda pregunta. En cuanto a la primera, entran en juego varias variables. Puede deberse a la confidencialidad. “En ocasiones, buscar abiertamente un perfil muy específico puede darle pistas a los competidores sobre un nuevo producto en el que se está trabajando o sobre qué va mal en la empresa”, apunta Zaghnane. En segundo lugar, apostar por personal referenciado ahorra dinero y tiempo a las empresas, un valor que no se debe tomar a la ligera en momentos, como ahora, de estrechez presupuestaria.

Finalmente, hay veces que no se publicita una oferta porque ya se sabe quién es la persona ideal para ocupar el puesto. “Si el perfil deseado es muy específico, se suele contratar a cazatalentos para dar con el individuo ideal”, subraya.