La Agencia Tributaria contará con 1.380 millones, un 5% más

Hacienda tendrá más dinero para luchar contra el fraude, pero menos plantilla

El director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez.
El director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez.

Por primera vez en esta legislatura la Agencia Tributaria tendrá mayores recursos el próximo año. Los Presupuestos Generales del Estado otorgan al fisco 996 millones, un 5% más que el año anterior. Parte de esos fondos procede de las actas de liquidación que ejecuta. Todo ello elevará el presupuesto del próximo año hasta los 1.379,75 millones, un 5% más que el año anterior.

El director de la Agencia Tributaria, Santiago Menéndez, destacó durante su comparecencia en el Congreso que la pérdida de recursos de los últimos años no ha impedido mejorar los resultados del organismo encargado de perseguir el fraude fiscal. Menéndez señaló que la plantilla de la Agencia Tributaria alcanzará el próximo año los 25.260 efectivos. Suponen 96 personas menos que el ejercicio anterior. Un descenso muy suave en comparación con los años anteriores.

Al inicio de la actual legislatura, la plantilla de la Agencia Tributaria ascendía a 27.613 personas. Así, en cuatro años, han causado baja 2.353 efectivos.

En cualquier caso, Menéndez recordó que la Agencia Tributaria entra dentro de los servicios esenciales y, por lo tanto, hasta ahora tuvo una tasa de reposición del 10% que, el próximo año, alcanzará el 50%. Es decir, de cada dos bajas se cubrirá una. Además, a través del plan de racionalización del sector público, empleados de otras áreas se incorporarán al fisco. Y, en abril, el Gobierno aprobó una oferta de empleo público extraordinario que elevó a 238 los puestos de nuevo ingreso frente a los 72 previstos inicialmente.

La tasa de reposición del 50% mitiga la pérdida de efectivos destinados a luchar contra la evasión tributaria

Todas estas medidas no han impedido que la plantilla de la Agencia Tributaria se reduzca, pero han mitigado el efecto. Menéndez hizo hincapié en repetidas ocasiones en la eficiencia del organismo que dirige y destacó que, entre enero y junio, la lucha contra el fraude fiscal permitió recaudar 5.508 millones. Supone el mejor semestre de la serie histórica.

Por otra parte, el director de la Agencia Tributaria aseguró que la ley contra el fraude fiscal que aprobó el Gobierno en 2012 ha elevado los instrumentos para perseguir a los evasores y defraudadores. Por ejemplo, en 2013, se iniciaron 3.149 expedientes vinculados a pagos en efectivo y, solo hasta junio de este año, ya se contabilizaron 2.647 actuaciones. La legislación actual prohíbe los pagos en efectivo superiores a 2.500 euros cuando una de las partes de la operación es una empresa o profesional.

Por otra parte, la ley contra el fraude fiscal también amplió los supuestos por los cuales Hacienda puede adoptar medidas cautelares como embargos. En 2013, se aprobaron 3.173 iniciativas en este sentido y, hasta junio de este año, la cifra alcanza las 1.893 actuaciones. También en el primer semestre, los inspectores y técnicos de Hacienda realizaron 9.876 visitas presenciales, la mayoría de ellas ligadas a la detección de alquileres no declarados.

El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, compareció también en la Comisión de Presupuestos del Congreso de los Diputados e insistió en que la reforma fiscal es compatible con el incremento de la recaudación. El Presupuesto contempla que los ingresos tributarios aumentarán un 5,4% el próximo año sobre el avance de liquidación del ejercicio en curso. El portavoz de Hacienda del PSOE, Pedro Saura, aseguró que las cuentas del Ejecutivo pecan de optimistas y sugirió que la previsión de recaudación se ha inflado para cumplir sobre el papel con el objetivo de déficit. En este sentido, mostró su desconfianza en que los ingresos por el impuesto sobre sociedades crezcan un 20,4% como prevé el Gobierno. Ferre defendió que, si bien la reforma fiscal incorpora una reducción del tipo impositivo, también se prorrogan para el próximo año medidas restrictivas que limitan las deducciones en el impuesto sobre sociedades. Además, el Ejecutivo espera que los beneficios empresariales aumenten y, por lo tanto, también el pago de impuestos.