Editorial

Precios bajos y pocas compras

La recuperación de la demanda interna continúa, aunque las estadísticas insisten en encender la alarma de que es débil y poco consistente. Según el índice de comercio al por menor, las ventas minoristas cayeron un 0,9% el mes pasado en tasa interanual. Aunque la tasa corregida de efectos estacionales y de calendario eleve el dato hasta un crecimiento del 0,4%, este sigue siendo modesto. Es cierto que la tendencia es positiva. Sin embargo, la gráfica insiste en ser preocupantemente plana. Así se confirma que, mientras la inversión en vivienda toma impulso y el verano ha recuperado los turistas nacionales, en los casos de alimentación y equipamiento personal y del hogar los ciudadanos continúan ajustando al máximo el gasto. Coherentemente con esta circunstancia, la inflación en septiembre marcó el tercer mes consecutivo en tasa negativa (–0,2%), aunque más moderada por la subida de la electricidad. Los expertos vinculan a esta evolución de los precios la suave mejoría de las ventas minoristas, lo que indica que hasta que no haya una subida clara del consumo interno la inflación seguirá desaparecida. La debilidad del comercio minorista hace temer que, si los ciudadanos no aumentan su confianza en el futuro, la recuperación se frustre. Algo doblemente duro porque el sector ya ha vuelto a crear empleo.