Los fondos Apollo y TPG parten como favoritos para la adjudicación final

Sareb ingresará casi 1.000 millones al ceder la gestión de su carga

La presidenta de Sareb, Belén Romana.
La presidenta de Sareb, Belén Romana.

Hacerse con la gestión comercial de la carga de ladrillo y créditos de Sareb costará cerca de 1.000 millones de euros, probablemente algo por debajo, según fuentes conocedoras del concurso que ha puesto en marcha el banco malo para profesionalizar sus ventas y que entra estos días en su recta final.

La estimación, no obstante, no deja de ser una extrapolación de los 196 millones de euros que Sareb pagó a la banca nacionalizada en su primer año de vida útil para que fueran estas entidades las que siguieran comercializando los inmuebles y préstamos que traspasaron a su balance. La fórmula ahora, resultaría a la inversa, siendo los fondos interesados en hacerse con esta gestión quienes paguen inicialmente una prima a Sareb para cobrarse luego una lucrativa cuota por los servicios prestados.

Aunque Sareb sellará varios contratos de diversa duración, básicamente de tres, cinco y siete años, con sus nuevos proveedores, el cálculo es que le abonarán algo menos de 200 millones anuales por una media de cinco ejercicios de gestión externa, de ahí los cerca de 1.000 millones de prima.

El concurso arrancó a finales del pasado junio, cuando los postores interesados, fundamentalmente grandes fondos de inversión internacionales que se han ido haciendo con las plataformas inmobiliarias de la banca española, presentaron las ofertas no vinculantes. Recibidas un mes después las propuestas vinculantes, la firma que preside Belén Romana sigue analizando las pujas bajo la previsión de terminar adjudicando las carteras a lo largo del próximo mes de octubre.

Para ello, Sareb dividió su carga en 10 carteras (una por cada una de las entidades que le cedió sus activos a excepción de Bankia, que quedó escindió en dos) y las agrupó a su vez en cuatro grandes paquetes sobre cuya gestión han ido presentado ofertas los interesados. La primera engloba los créditos a promotor de Bankia y todos los activos de Banco de Valencia; la segunda, la carga de Catalunya Banc, BMN y Caja3; la tercera, los activos de Novagalicia y Liberbank; y la cuarta, los créditos de Bankia, más la carga heredada de Banco Gallego y Ceiss.

De momento, fuentes del sector apuntan como favoritos en el proceso a Apollo, que cerró en enero la compra del 85% de Altamira, la inmobiliaria de Banco Santander, por 664 millones; y a Texas Pacific Group (TPG), que se hizo por unos 158 millones con el 51% de Servihabitat, la inmobiliaria de CaixaBank.

Ambos nombres suenan en el ámbito financiero como posibles adjudicatarios para los cuatro grupos de carteras. Más allá, sin embargo, Haya, la plataforma creada por Cerberus, tiene buenas posibilidades tanto para el lote que incluye inmuebles de Bankia como para el de sus créditos, pues Haya actualmente gestiona ambas.

Centerbridge, a su vez, podría gestionar la segunda cartera, puesto que compró la inmobiliaria de BMN, aunque también suena para la cuarta. En esta, sin embargo, podría vencer Solvia, dados sus buenos resultados y su experiencia gestionando la carga de Banco Gallego. Los otros postores, Blackstone, Abanca y Ceiss, sin estar descartados, han perdido peso en la recta final del concurso.

Más recursos en un momento clave

Los cerca de 1.000 millones de euros que podría ingresar Sareb por la readjudicación de sus carteras de activos llegarán en un momento especialmente oportuno para la sociedad. Obligada por el Banco de España a provisionar 259 millones de euros por el deterioro de sus préstamos, y pese a activar créditos fiscales por valor de 142 millones, Sareb arrojó 261 millones en pérdidas a cierre de 2013, su primer año completo de actividad. A la carrera por reconducir sus resultados hacia el lado positivo, Sareb ha venido dinamizando todos los canales de venta disponibles durante este ejercicio –el primero que arranca ya plenamente operativa– y comercializa ya 45 inmuebles al día. La mejora de las perspectivas, sin embargo, recibió un buen jarro de agua fría la pasada primavera, cuando el Banco de España desarrolló la normativa contable aplicable a la sociedad, obligándole a retasar toda su cartera de activos y a compensar las minusvalías que detecte. Fuentes cercanas a la sociedad han reconocido que esta nueva regulación, que sigue pendiente de los últimos retoques y podría no aplicarse hasta el próximo año, pone en peligro la capacidad de Sareb para lograr beneficios. El ingreso de los cerca de 1.000 millones de euros que está previsto que logre el banco malo tras ceder la gestión de su carga supondrá un fuerte apoyo para sus cuentas, por tanto, en un momento delicado pues podría suavizar el impacto de la pérdida de valor de sus activos.