La actividad de la eurozona marca mínimos de nueve meses

Alemania impulsa un plan para mejorar su competitividad

La canciller Angela Merkel, junto al primer ministro griego, Antonis Samaras.
La canciller Angela Merkel, junto al primer ministro griego, Antonis Samaras.

Entre las actuaciones previstas destaca un programa para mejorar la oferta de trabajadores en formación, un proyecto que persigue bajar los costes de la energía o la eliminación de trámites para la creación de empresas.

El Ejecutivo de Angela Merkel trabaja con el objetivo de impulsar el “espíritu empresarial” y un ambicioso conjunto de inversiones, cuyo fin es la mejora de las infraestructuras del país. Desde el Ministerio de Economía se insistió en que con estas actuaciones Alemania se compromete a seguir fortaleciendo su crecimiento y con él la actividad en el resto del Viejo Continente. Se trata de un plan a tener en cuenta precisamente el día en el que la publicación de distintos indicadores volvió a evidenciar que la actividad privada de la eurozona apunta a un “nuevo declive” del crecimiento en el tercer trimestre del año.

El indicador compuesto adelantado PMI descendió en septiembre a 52,3 puntos desde los 52,5 del mes anterior, lo que representa su nivel más bajo en nueve meses. En concreto, el indicador de la actividad comercial del sector servicios descendió desde los 53,1 puntos de agosto hasta los 52,8 puntos de este mes, su mínimo en tres meses, mientras que el del sector manufacturero cayó desde los 50,7 puntos hasta los 50,5 puntos, su dato más bajo en catorce meses.

“La encuesta presenta un panorama de persistente debilidad en la economía de la zona euro”, advirtió Chris Williamson, economista jefe de Markit, quien apuntó que el estudio sugiere que el PIB aumentará un 0,3% “en el mejor de los casos” en el tercer trimestre, impulsado por el 0,4% de incremento en Alemania, pero arrastrado a la baja por la falta de mejora en Francia y el deslucido crecimiento del resto de la región.

En este sentido, añadió que como el crecimiento de la actividad total y la demanda se ha ralentizado, el empleo nuevamente ha dejado de indicar incrementos significativos. “Tal letargo hizo que los precios siguieran bajando, mientras que las firmas luchaban por conseguir clientes, situación que inevitablemente pondrá más de relieve la posibilidad de que la región esté haciendo frente a una deflación”, recalcó. Asimismo, también subrayó que hay “signos alarmantes” de que el crecimiento podría ralentizarse aún más en el cuarto trimestre. En concreto, apuntó que los nuevos pedidos recibidos en el sector manufacturero están mermando y las expectativas de actividad se han vuelto pesimistas.