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Posible caducidad en Tesco

La última crisis de Tesco ha llevado a Richard Broadbent a contar con una última oportunidad. El presidente del minorista británico es responsable en última instancia de los fallos en la gestión de la cadena. Eso incluye todo el que se encuentre detrás del agujero de 250 millones de libras (318 millones de euros) en sus cuentas.

El déficit está relacionado con la orientación dada en agosto sobre los resultados provisionales del próximo mes. Tesco, que está siendo auditado por PwC, asegura que el pronóstico se hichó por una aparente aceleración del principio del devengo y un retraso de acumulación de costes en su negocio principal de alimentos del Reino Unido. No está claro si se informaría de todas formas de este beneficio adelantado. Tampoco está claro si la negligencia implica participación.

Para una empresa de la talla de Tesco, revelar tales problemas es sorprendente. Los fallos se refieren al período comprendido entre finales de febrero y agosto, cuando había un mayor riesgo de supervisión financiera laxa. Después de que el director financiero renunciara en abril, el consejero delegado Phil Clarke se hizo cargo de sus responsabilidades. Pero Clarke dimitió el 21 de julio, y su sucesor, Dave Lewis, entró el 1 de septiembre.

Se necesita una respuesta sustancial. Tesco ha lanzado una investigación completa con un auditor independiente, Deloitte, y su bufete de abogados. Pero eso no es suficiente.

El episodio también refuerza la necesidad de una importante revisión de la estrategia y la gestión. Tesco quitó la vista de su mercado clave. Está empezando a parecer ingobernable, realizando operaciones globales con una guerra de precios en su país. Los gerentes deben sentirse capaces de llevar los problemas a la junta.

Con Lewis en el puesto de consejero delegado desde hace solo tres semanas, un cambio de presidente en este momento solo desestabilizaría aún más la situación. Eso permite a Broadbent gozar de un grado de protección. Pero su propio futuro depende ahora de su capacidad de hacer a Tesco más fuerte tras esta crisis.