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Ellison sigue a Bill Gates: nueva era en Oracle

Ellison sigue a Bill Gates: nueva era en Oracle

Larry Ellison, el cofundador de Oracle, una de las mayores compañías del mundo en el ámbito tecnológico, anunció la noche del jueves (hora local española) que abandonaba su cargo de consejero delegado. Ellison, situado en el ranking de Forbes como la quinta persona más rica del mundo, dejaba su cargo tras 37 años al frente del gigante del software, pero, a sus 70 años, tiene intención de seguir desempeñando un papel influyente en la compañía que él cofundó en 1977. De hecho, el directivo aseguró que su dimisión formaba parte de “un plan natural de sucesión” y que, a partir de ahora, ejercerá de presidente ejecutivo y director de tecnología.

La noticia abre una nueva era para Oracle, pues Ellison ha sido sin duda uno de los grandes protagonistas del sector tecnológico de los últimos 30 años. El directivo está al nivel de Bill Gates, con el que tantas veces se le ha comparado (aunque a él no le gusta) o del mismísimo Steve Jobs. Ellison, con un estilo de dirección muy particular, extremadamente personalista y con un toque de arrogancia (según muchos) y bastante agresividad (recuérdense sus compras de compañías como PeopleSoft o Siebel), es un hombre sin duda dotado de una gran visión e instinto empresarial.

Su dimisión, como la de Gates en su momento, puede entenderse como un paso a segundo plano para dejar el mando a nuevos gestores. Habrá que ver que a Oracle le vaya mejor que a Microsoft con el nombramiento en su momento del criticado Steve Ballmer. En el caso del gigante de las bases de datos serán los dos principales lugartenientes de Ellison, Mark Hurd y Safra Catz, actuales vicepresidente y directora financiera de Oracle, respectivamente, quienes tomen el testigo.

Pese a parecer una transición limpia, el movimiento en la cúpula de la multinacional estadounidense no está exenta de interrogantes, pues la reorganización se produce en un momento crítico para Oracle, que está tratando de adaptar su oferta y estructura a la agitación tecnológica que sufre el mercado del software empresarial. Así, lejos de vivir su mejor momento y pese a que sus resultados no pueden calificarse de malos, la compañía “no parece tener muy clara su estrategia de crecimiento en el medio y largo plazo con una dependencia excesiva de su producto estrella (su base de datos) y amenazado por rivales como Salesforce (que ha crecido espectacularmente en los últimos años) o SAP (cuya incursión en el mundo de las bases de datos con Hanna podría dañar considerablemente a Oracle)”, según advierte el analista español Jaime García Cantero. A Oracle le está costando reaccionar ante el hecho de que muchos clientes empresariales se están pasando a la computación en la nube en lugar de pagar por licencias de software para instalar programas en sus ordenadores. Ellison, que sigue siendo el mayor accionista de Oracle con un 25% de la compañía, se encargará ahora de supervisar los departamentos de ingeniería como jefe de tecnología, lo cual podría ayudar a posicionar mejor a la firma de cara a lanzar nuevos productos y servicios que frenen el avance de sus competidores.

Bicefalia cuestionada

Otra cuestión que suscita dudas es el tema de la sucesión. Por un lado, sorprende la bicefalia, “que raramente funciona en la práctica, al menos en este sector”, según García Cantero. Hurd (recuérdese su discutido paso al frente de HP y sus polémicas posteriores con la compañía, con denuncias de por medio) se encargará de las ventas, el servicio y las unidades de negocio, y Katz se centrará en las finanzas, la fabricación y las decisiones legales.

Pero la bicefalia no es el único problema de esta sucesión. Katz y Hurd, pese a llevar años en el sector, ambos tienen un perfil de operaciones/financiero muy lejano al perfil visionario y de liderazgo de Ellison. Según este experto, poner Oracle –compañía que entró en el negocio del hardware con la compra de Sun Microsystems en 2009– en manos de este tipo de perfiles podría dar la sensación de apostar por una estrategia de reducción de costes y mejora de las operaciones (“son la especialidad de Hard, que ya trató de poner en práctica en HP”) que en el medio plazo puede ser contraproducente en un sector con tantos cambios como está viviendo el de las TI, que parece necesitar de visionarios como lo fue Ellison (o Gates) en su momento.