Editorial

Un Tesoro público seguro y sobrado

El 81% largo de su objetivo de emisiones a medio y largo plazo que el Tesoro ha alcanzado para el conjunto de este año da idea, cuando faltan tres meses y medio para que acabe el ejercicio, de la solvencia de España. Como primera medida probable, y con todo el sentido, este adelanto sobre el calendario y las facilidades del mercado van hacer que el organismo reduzca las colocaciones previstas para los próximos meses. Nunca en la historia moderna había encontrado España tanta facilidad para recibir dinero prestado, y eso es más significativo porque solo hace un par de años la posibilidad de rescate de la economía española era moneda de cambio. La apuesta del BCE por la liquidez y la consiguiente sostenibilidad del euro ha espoleado la demanda de deuda pública de la eurozona, y España resulta especialmente beneficiada de esa política. Pero no solo por ello, sino también por un trabajo de duros ajustes bien configurado. Rosa María Sánchez-Yebra ha recibido un Tesoro sobrado. Eso sí, los vencimientos a afrontar el próximo año serán tan importantes como los de este (más 130.000 millones). Para hacer frente al ingente volumen de vencimiento de deuda, harán falta instrumentos alternativos a los clásicos, como las nuevas emisiones vinculadas a la inflación o, previsiblemente, deuda a más lardo plazo y también en otras divisas.