Cómo canalizar financiación del BCE a las PYMES

El consenso es prácticamente unánime sobre la necesidad de adoptar urgentemente en la eurozona medidas de estímulo fiscal debido al riesgo de deflación, el retroceso de las grandes economías de la eurozona en el segundo trimestre (España nuevamente despuntó con un incremento del 0,6%) y las repercusiones que sufren diversos sectores a raíz de la guerra de sanciones con Rusia. El FMI, la OCDE, la Comisión Europea y las potencias anglosajonas (EEUU, Reino Unido) que han aplicado con éxito políticas keynesianas reclaman a Alemania que aumente sus salarios y adopte programas de inversión pública. Los periféricos (Italia, España, Irlanda, Portugal y Grecia) han aceptado devaluaciones internas (disminución de salarios, costes y precios) y dosis durísimas de austeridad. El gobierno de España ha aplicado además desde enero 2012 reformas estructurales y medidas imprescindibles de gran calado: reforma laboral, saneamiento y reestructuración del sistema financiero, pago a proveedores y financiación a las CC.AA. mediante el FLA, ley transparencia y buen gobierno, ley de estabilidad presupuestaria, reestablecimiento de la unidad de mercado, reforma energética, simplificación trámites para la apertura de comercios y reforma educativa. Contra todo pronóstico y a pesar del deterioro del contexto económico en Europa, España ha recuperado la senda del crecimiento en 2014, continúa ampliando su superávit por cuenta corriente, atrayendo más inversión extranjera productiva, recortando su déficit comercial a niveles históricamente bajos y batiendo récords en crecimiento de exportaciones.

La sociedad española, a pesar de las protestas, se ha estrechado el cinturón de manera ejemplar. España en dos años y medio ha sufrido la mayor transformación, modernización y liberalización de su economía e instituciones desde la transición. Los efectos positivos de todas estas reformas se multiplicarán si no se abandona la senda reformista. Los que cuestionan o niegan nuestra recuperación son demagogos, no entienden conceptos básicos de economía o simplementen expresan su malestar por haber sufrido los efectos de los recortes. Esto es natural, pero es un hecho tozudo que Zapatero dejó a España al borde de la ruina. El rescate parecía inevitable cuando el bono a diez años alcanzó el 6,8% en junio 2012, mientras que hoy se situa en 2,3%, mientras que la famosa prima de riesgo que rozó los 600 puntos ha disminuido hasta los 133 y es inferior a las del Reino Unido e Italia. Hemos recortado el déficit del 9% a finales de 2011 al 6%. España bate récords en atracción de turistas, logra inversiones productivas y genera empleo.

España es el único país del grupo de los periféricos cuyo gobierno ha gozado de mayoría absoluta en el parlamento y ha aplicado austeridad, aprobado reformas estructurales para recuperar la competitividad económica y está transformando un anticuado e ineficiento aparato administrativo, judicial y educativo. Este triplete de logros nos está permitiendo diversificar nuestro modelo de crecimiento, de manera que las TIC, biomedicina, biotecnología, nanotecnología, energías renovables y otros sectores de la nueva economía crezcan y empleen a más españoles. Complementan así nuestra potencia turística, considerable tejido industrial (automoción, maquinaria industrial, motores, electrónica, electrodomésticos), construcción, agricultura, pesca y servicios. Contamos con empresas multinacionales líderes en banca (Santander, BBVA, La Caixa) construcción y gestión de infraestructuras (ACS, Abertis, FCC, Ferrovial), TIC (Indra, Amadeus, Telefónica), biomedicina (Grifols), energía y renovables (Iberdrola, Repsol, Gas Natural Fenosa, Gamesa, Acciona, Isofotón), hostelería (Sol Meliá, NH, Barceló, Iberostar, Riu) con proyectos en todos los continentes. España era la octava potencia mundial en volumen de PIB en 2008. A pesar de la crisis y la pujanza de los emergentes, nos matenemos en el puesto decimotercero.

La sociedad española ha sufrido de manera ejemplar el sacrificio que le ha pedido el gobierno. El Banco Central Europeo, por su parte, ha empleado todo su arsenal para evitar la desintegración de la eurozona. Las dos inyecciones de 500.000 millones de euros a finales de 2011 e inicio de 2012 (los denominados LTRO) en forma de préstamos a bajo interés a los bancos, que los invirtieron en deuda de mayor rendimiento de los periféricos para sanear sus balances. Los LTROs no beneficiarion directamente a la ciudadanía y empresas pero salvaron juntamente con la ayuda de los estados a muchos bancos e instituciones financieras cuya quiebra hubiera sumido a las economías europeas en una depresión. El BCE ha reducido los tipos de interés de forma gradual hasta mínimos históricos, ofrecido garantías de todo tipo y aceptado activos para estimular la actividad bancaria. El compromiso de Dragui en el verano de 2012 de utilizar todos los recursos del BCE para salvar al euro y el diseño del OMT (que nunca se ha tenido que utilizar) en septiembre del mismo año calmaron a los mercados, y tres de los cuatro periféricos (la excepción es Grecia) rescatados han podido regresar con normalidad a los mercados privados para financiarse a un interés inferior al de 2010.

La sociedad se sigue quejando con razón de la falta de crédito. El BCE tiene prohibido financiar directamente a los estados. El Mecanismo de Estabilidad Europea (MEDE) aportó capital para los rescates de los cuatro soberanos. Pero Merkel se resistió a que financiara directamente a los bancos Aunque Merkel hubiera cedido en este aspecto y respecto a los eurobonos, el Tribunal Constitucional alemán hubiera tumbado dicha iniciativa porque viola la Constitución alemana. El partido Alternative für Deutschland, que aboga por la salida del euro pero permanencia en la UE, irrumpió en las elecciones europeas (7%) y su entrada en tres parlamentos de Länder alemanes con más del 10% desgraciadamente muestra que el euroesceptismo aumenta en Alemania. Los líderes europeos han aprobado distintos programas de estímulo que Alemania y sus aliados septentrionales de la eurozona (Holanda, Finlandia, Austria) han bloquedado. El Consejo Europeo de junio de 2012 aprobó 130.000 millones de euros que debían proceder de emisiones de bonos proyecto del BEI y partidas del presupuesto de la UE para financiar formación, eficiencia energética y proyectos en sectores de la nueva tecnología. Nunca se llevó a cabo. La misma suerte podría correr el plan presentado por el ex Presidente del Consejo Van Rompuy para adoptar estímulos fiscales. Merkel y Schäuble criticaron la reciente llamada de Dragui a los estados a adoptar políticas fiscales más expansivas.

Todo ello significa que el crédito fluirá si funciona el nuevo programa del BCE para aportar financiación a las empresas. Se basa en el Funding for Lending Scheme (FSE) adoptado por el Banco de Inglaterra, mediante el cual bancos entregan préstamos al Banco de Inglaterra a cambio de deuda a cuatro años a un interés mínimo que las entidades financieras utilizan para recaudar fondos en el mercado en condiciones más ventajosas. Este mecanismo teóricamente alienta a los bancos a prestar a las empresas y particulares. Aunque se considera un éxito, el FSE tiene sus desventajas y el BCE debería diseñar su programa de manera que los bancos que obtienen financiación estén obligados a prestar a particulares y empresas. Este objetivo sólo se conseguirá con condicionalidad. El BCE debe penalizar a los bancos que no cumplan objetivos cuantificables con tasas más altas por el dinero que aparcan con el BCE y exigencias de mayores avales y activos para obtener créditos del BCE.

Dos años después de sacarse el OMT de la conejera, volvemos a depender del ingenio del académico y banquero romano.

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