El Foco

Elogio de una buena persona

Muchos, cuando fallece alguien, tienden a poner énfasis en el pasado: lo que fue y lo que hizo. Esto es formidable y honra la memoria del difunto, máxime si se le consideraba buena persona, como es el caso de Isidoro Álvarez. Otros prefieren subrayar su legado, que, si es excelente, proyectado hacia el futuro, nos beneficia a todos. Puede hablarse en estos términos de los padres fundadores de Estados Unidos (Jefferson, Adams, Washington) o, en el mundo de la empresa, de figuras legendarias como Henry Ford (automóviles), Hewlett y Packard (informática), Jobs (¿toda una nueva forma de vida?), etc.

El Corte Inglés siempre ha destacado por su extraordinaria atención al cliente

Isidoro Álvarez revolucionó la gran distribución en España y en Europa; su empresa es la tercera del mundo –grandes almacenes–, pero es la única que tiene todo tipo de productos y servicios. Diez años ha medido el estudio Advice de éxito empresarial los parámetros de éxito de El Corte Inglés, y siempre ha destacado por la excelencia en la calidad de sus productos y servicios y la extraordinaria buena atención al cliente, con porcentajes superiores al 80%.

Visionario y excelente gestor, Isidoro Álvarez era mucho más que un gran empresario –y esto ya es mucho–, como han destacado cientos de personalidades, miles de empleados y millones de clientes: el 14 de septiembre de 2014 falleció un hombre verdaderamente bueno, de extraordinaria calidad humana, como resaltó César Alierta (presidente de Telefónica), visiblemente conmovido, ante la prensa.

Desde Carme Chacón (PSOE y catalana) a Alberto Ruiz-Gallardón (PP y madrileño), todos han alabado las virtudes humanas de quien fue un hombre bueno: fortaleza, disciplina, capacidad de trabajo, entrega, lealtad y, sobre todo, humanidad, palabra que resume todo.

Frente a quienes aparecen mucho en los medios de comunicación, encumbrándose, Isidoro Álvarez optó por la discreción: todo el protagonismo para la empresa que dirigió, El Corte Inglés. Sin embargo, los que le conocían y, por supuesto, todo el ámbito empresarial español y europeo, reconocen que era un formidable gestor que, basándose en esa gran virtud empresarial que es la anticipación, tenía todo preparado, incluso la sucesión. Esto significaba que no se consideraba imprescindible –aunque lo fuera–, como debe pensar todo excelente gestor.

Dimas Gimeno consolidará la expansión internacional, el aumento de ventas online, los beneficios (del 5,6% en el último ejercicio) y una agresiva aproximación comercial, ahora que la demanda interna sustituye a la externa en su contribución al PIB nacional, con incremento del consumo y la inversión.

El nivel de conocimiento, de notoriedad, de Isidoro Álvarez, entre la población general, no era tan elevado como el de otros. César Alierta (presidente de Telefónica) e Isidro Fainé (presidente de La Caixa) son más conocidos. Isidoro Álvarez comparte con ellos otros conceptos muy positivos, como favorabilidad, simpatía, buena imagen, reputación y, muy esencialmente, el ser un gestor que contribuye al negocio. Hay otros líderes empresariales que son muy conocidos –conocidísimos–, pero caen mal, tanto a líderes de opinión como a población general. No Isidoro Álvarez: la inmensa mayoría de los que le conocían hacían muy buena valoración de su persona y su aportación positiva al negocio: generación de riqueza y empleo.

Es una compañía que conoce los hábitos de los consumidores y se adapta a los de cada región

Su empresa es una de las más conocidas de España, según el estudio Advice de éxito empresarial. Es muy cercana para nueve de cada diez españoles mayores de edad. Su presencia física llega a todos los rincones de España (también está en Portugal), gracias a sus centros comerciales. Su involucración con las comunidades locales, el respeto al medio ambiente, el cuidado de los trabajadores (95% fijos, muchísimos con antigüedad), convirtieron El Corte Inglés en un referente social… con hechos. El Corte Inglés es una de las columnas esenciales que sostienen la economía y la sociedad españolas. Es imposible entender España sin El Corte Inglés. Durante décadas, todas nuestras ciudades querían tener un centro de El Corte Inglés, como los burgos medievales deseaban una muralla con puerta y llaves. El Corte Inglés ha sido, es y será signo de modernidad y reflejo del buen hacer empresarial y laboral de nuestro país: lo que denominan algunos como marca España.

El Corte Inglés es mucho más que centros comerciales: la diversificación de sus negocios le ha convertido en referente en todas las categorías de servicios y productos imaginables; es la única compañía que tiene de todo. Su facturación supone un 1,5% del PIB español; y si directamente emplea a 94.000 trabajadores, indirectamente llega a más de un millón, gracias a las 31.000 pymes que tratan con El Corte Inglés.

Es una empresa que conoce los hábitos de los consumidores, adaptándose a los de cada comunidad autónoma. Consciente de la evolución inevitable hacia el comercio electrónico, El Corte Inglés, hace ya años, que se expandió a internet, donde desde 2009 no tiene nada que envidiar a Amazon en España, liderando muchos meses las cifras de ventas. Recientemente, El Corte Inglés, ya referente en Europa gracias a los centros comerciales, donde ya ostentaba el liderazgo, decidió dar el salto a encabezar el comercio electrónico europeo, y sus primeros pasos están siendo exitosos.

Con Informática El Corte Inglés (Iecisa), la empresa de Isidoro Álvarez supo mantenerse en vanguardia de las tecnologías de la información, tan necesarias para incrementar la productividad empresarial y la competitividad de la economía, especialmente de las pymes, que son el 99,88% de las empresas de España y el 62,9% del empleo (INE, Dirce, 1 de enero de 2013). Y formó un ecosistema con las principales multinacionales del sector, como HP, Intel o Microsoft, entre otras muchas, a favor de sus clientes.

A ello se une una potencial expansión a Iberoamérica y Estados Unidos, beneficiada por la futura culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre Europa y Estados Unidos. El salto a Europa ya lo dio Isidoro Álvarez, a través de internet y el comercio electrónico: 4,2 millones de clientes y 155 millones de visitas.

Se nos va un gran empresario, sí, pero sobre todo una gran persona. Pocas veces hay tanta unanimidad en calificar a alguien de bueno. Pero así es. Descanse en paz.

Jorge Díaz-Cardiel es socio Director de ADVICE Strategic Consultants y autor de Éxito con y sin crisis y Obama y el liderazgo pragmático.