Empresas vintage

El conglomerado tras el champú ‘sin lágrimas’

Johnson & Johnson fabrica desde 1896 productos sanitarios, farmacéuticos y para el cuidado del bebé

El conglomerado tras el champú ‘sin lágrimas’

Pocos productos han sido tan queridos por padres e hijos a la vez. Es el caso del champú Johnson & Johnson, un jabón con 60 años de historia con el lema “no más lágrimas”. Usado por diferentes generaciones, es solo uno de las decenas de artículos de uno de los gigantes empresariales del mundo.

Los orígenes de la compañía residen en las ideas del cirujano inglés Joseph Lister, quien identificó en 1876 los gérmenes transportados en el aire como fuente de infección en quirófanos. Se refirió a ellos como “asesinos invisibles”. Muchos de sus colegas eran escépticos e incluso despreciaban sus pensamientos, pero en EE UU sí cuajó su hipótesis.

Robert Wood Johnson tomó nota de las teorías y durante algunos años maduró la idea de una aplicación práctica en la forma de un apósito quirúrgico estéril, prefabricado, envuelto, sellado y listo para ser usado sin riesgo de contaminación, en un época en la que un paso por el quirófano suponía la muerte en el 90% de los casos, según se cuenta en la historia de la compañía.

Robert y sus dos hermanos fundaron Johnson & Johnson (J&J) en 1886 en New Brunswick, Nueva Jersey (donde sigue aún la sede central), junto a 14 empleados, en la cuarta planta de una vieja fábrica de papel. En poco tiempo habían desarrollado apósitos de algodón suave y absorbente, y de gasa, que se produjeron de forma masiva y eran distribuidos a hospitales, médicos y farmacias en todo el país. En 1888, la compañía publicó un libro sobre tratamiento antiséptico de las heridas, que se convirtió en un texto de referencia con más de cuatro millones de copias.

Fred B. Kilmer, un farmacéutico de Nueva Jersey, se unió a la compañía y fue durante 45 años su director científico, el cerebro que patentó decenas de productos. A él se debe el lanzamiento del primer artículo de la gama para el cuidado del bebé. La línea Johnson’s Baby surgió en 1890, cuando unos pacientes presentaron una reclamación acerca de unos apósitos comercializados por la compañía, informando que les habían producido una irritación en la piel. En aquel momento, Kilmer les envió unas muestras de un talco para disminuir la irritación. Los pacientes se dieron cuenta de que también mejoraban las zonas colindantes con el pañal en los bebes. Nacía así, en 1894, el talco para niños.

En 1943, Robert W. Johnson II, hijo del fundador, tomó las riendas de la compañía y lanzó uno de los primeros códigos éticos en una multinacional, lo que se conoce internamente como “el credo”, que establece cómo debe ser la relación de la empresa con empleados, médicos y consumidores.

El nacimiento del champú

No sería hasta 1953 cuando se empiece a comercializar la icónica fórmula del champú Johnson’s Baby, en una botella de cristal, posteriormente sustituida por el envase de plástico. En 1938 había nacido el aceite para bebé y en 1942 la loción. En la actualidad, la división de cuidado del bebé de J&J supone 2.300 millones de dólares (1.782 millones de euros) de facturación en todo el mundo, con una amplia gama de champús, talcos, aceites o toallitas. Estos artículos solo son una pequeña pata del negocio de consumo, al que además se suma la filial farmacéutica y la de aparatos médicos y de diagnóstico. En total, en 2013, el conglomerado facturó 55.240 millones de euros.

La división de consumo de J&J empezó su actividad en España a principios del 1966 a través del distribuidor Federico Bonet. En 1969, empezó su actividad como grupo de empresas incluyendo además los negocios para profesionales, farmacia y una fábrica en Arganda del Rey, que sería clausurada en 1995.

Cronología

El conglomerado tras el champú ‘sin lágrimas’

1876. Joseph Lister presenta su estudio sobre infecciones en quirófanos.

1886. Los tres hermanos Johnson fundan en Nueva Jersey una compañía para crear apósitos estériles para las heridas.

1890. Inventan el primer equipo de primeros auxilios.

1893. Sale al mercado el primer talco infantil contra rozaduras.

1919. Primera división en el exterior, en Canadá.

1924. Desembarco en Europa, con sede en Reino Unido.

1932. El hijo de uno de los fundadores toma las riendas de la empresa. Se le conocerá como General Johnson por recibir el encargo del presidente de EE UU para organizar la producción en retaguardia durante la II Guerra Mundial.

1938. Presentación del primer aceite para el cuidado infantil.

1943. Incorpora por escrito los valores y principios de la compañía, lo que se conoce como “el credo”.

1944. Comienza a cotizar en Bolsa en Nueva York.

1953. Lanzamiento del primer champú para niños.

1959. La compañía registra el lema “no más lágrimas”.

1961. Adquiere la compañía farmacéutica belga Janssen.

1966. Johnson & Johnson llega a España a través del distribuidor Federico Bonet para el negocio de consumo.

1969. Comienzan a operar las divisiones de consumo, profesionales, farmacia y una fábrica en Arganda del Rey (Madrid) bajo la misma empresa en España.

1978. Construcción de la nueva sede en New Brunswick, Nueva Jersey.

1995. Cierre de la fábrica madrileña de la empresa.

2002. Entrada en el área terapéutica contra el VIH.

2006. La multinacional adquiere Pfizer Consumer Healthcare, con Listerine entre sus productos más vendidos.

2012. Alex Gorsky, nuevo presidente y consejero delegado.

Neutrógena, antitumorales, vacuna contra el ébola...

El conglomerado tras el champú ‘sin lágrimas’

Jonhson & Jonhson cuenta con 197 compañías operativas, con ventas en más de 175 países. Cotiza en la Bolsa de Nueva York desde 1944 y emplea a más de 115.000 personas (1.200 en España). La compañía asegura que sus ventas han aumentado todos los años desde 1933. Actualmente, sus mayores accionistas son grandes fondos institucionales.

Janssen, su gran farmacéutica, es una de las grandes compañías del sector junto a Pfizer, Novartis, Roche o Sanofi. Esta división ingresó 21.770 millones de euros el pasado ejercicio. Cuenta con una amplia cartera de productos, desde antiinflamatorios a antitumorales. Recientemente acaba de anunciar que investiga una vacuna contra el ébola, que podría estar lista en 2015.

La mayor división por ingresos es la de aparatos médicos y de diagnóstico, con 22.079 millones.

El negocio de consumo (11.387 millones en facturación) incorpora productos de venta en farmacia sin receta, cuidado de la piel (como Neutrógena), Listerine, Carefree, de tiritas y el negocio de artículos para niños.

La firma invierte alrededor del 10% de sus recursos en I+D.

En 2006, adquirió Pfizer Consumer Healthcare, la división de consumo del gigante farmacéutico, por 16.600 millones.