Editorial

La CNMV gana poder supervisor

La CNMV va a obtener gran parte de los poderes de supervisión y sanción que solicitó su presidenta, Elvira Rodríguez, en línea con las recomendaciones del FMI. Cuando entre en vigor la Ley de Fomento de la Financiación Empresarial podrá elaborar guías técnicas sin una norma de ámbito superior que la habilite, hacer suyas las del supervisor europeo de los mercados (Esma) y podrá oponerse a la compra de participaciones significativas en gestores de mercados secundarios oficiales (BME en España), labores que antes hacía Economía. Ahora le bastará con informar al ministerio. Entre otras cosas, la CNMV podrá autorizar a los bancos para que puedan realizar actividades de registro, compensación y liquidación; autorizará o podrá bloquear la participación en empresas de servicios de inversión, y las sanciones muy graves también serán potestad de la CNMV. También podrá enviar técnicos sin que se identifiquen a las oficinas de los bancos para que comprueben si venden de forma adecuada sus productos o contratar detectives externos para que efectúen esa función... En resumen , tendrá mucho más margen y poder regulatorios, lo que en principio debe ayudar al buen funcionamiento de los mercados. En este sentido, la ley se queda corta por la carencia de autonomía operativa sobre las ofertas laborales para sus propios empleos. Y más porque el organismo ha sabido autofinanciarse.