Sáenz de Santamaría asevera que se revisará “hasta el último euro

Los altos cargos informarán de su patrimonio cuando salgan del Gobierno

Asevera que la consulta soberanista "pone en evidencia" al Govern

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, interviene durante la clausura la Conferencia Política del PPde Cataluña.
La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, interviene durante la clausura la Conferencia Política del PPde Cataluña. EFE

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha afirmado que la ley de transparencia implicará dos proyectos de ley para que se prohíban las donaciones de las personas jurídicas a los partidos y para que se imponga a los altos cargos del Ejecutivo informar de su patrimonio cuando dejen su puesto.

Así lo ha asegurado Santamaría al clausurar la convención del PP catalán en Badalona (Barcelona), donde también ha afirmado que esta ley de transparencia evitará “muchas de las cosas que se han visto”.

Ha invitado a que esa imposición que se plantearán los altos cargos del Estado se la apliquen también los de la Generalitat y otras administraciones públicas: “Sería una buena idea para todas las administraciones”.

“El alto cargo que entra sabe que cuando salga le van a mirar sus cuentas hasta el último euro. Cuando nos vayamos del Gobierno, tendremos que decir con qué entramos y con qué nos vamos”, ha asegurado.

Ha afirmado además que los ciudadanos se merecen que sus gobernantes “se parezcan a ellos mismos: gente legal”, parafraseando el lema del PP catalán para la convención que ha hecho este fin de semana.

La consulta soberanista

Sáenz de Santamaría ha asegurado, por otra parte, que la nueva ley de consultas que prevé aprobar el Parlament solo sirve para “poner en evidencia” a la Generalitat, y ha reiterado que no se celebrará la consulta el 9 de noviembre.

Al intervenir en la convención del PP catalán en Badalona, ha afirmado que la ley de consultas “no puede autorizar lo que no depende de esa ley ni de un gobernante, sino de todos los españoles”.

Ha criticado que el Govern tiene mucha prisa en aprobar una norma que “abre interrogantes”, y ha pedido que dé explicaciones y respuestas a los catalanes sobre qué pasaría en una Cataluña independiente, en vez de esconderse en preguntas.

Ha sostenido que ninguna ley puede permitir lo que la Constitución no admite, y ha asegurado que su ejecutivo siempre ha defendido el diálogo en el que se puede hablar de “21, 23 ó 20.000 temas” para que Cataluña con España salga de la crisis.

Santamaría ha reprochado que en los últimos 30 años el nacionalismo catalán ha utilizado el victimismo, y ha afirmado que el Ejecutivo central no quiere que los catalanes “se conviertan en víctimas de ese discurso”, argumentando que no encaja con que España se ha convertido en el país más descentralizado del mundo.

Ha reiterado, ante la eventual convocatoria de una consulta, que el Ejecutivo hará cumplir la ley y que la Constitución se respete, y que la convivencia “no empezó ayer ni va a acabar en un par de meses”.

“Hemos estado siempre juntos, hemos padecido los mismos problemas y nos hemos alegrado de los mismos éxitos. Eso es lo que queremos para Cataluña y para toda España: seguir compartiendo un camino juntos, en el que quedan por alcanzar las mejores metas, que son las que nos hacen ganar a todos y no pierde nadie. Y en este debate algunos pueden pagar demasiado precio”, ha añadido.