La electromusculación entra en escena

Gimnasios... ¿qué hay de nuevo?

Existen chalecos con electrodos que ayudan a aumentar el rendimiento del ejercicio

El mercado de los gimnasios movió 765 millones de euros el año pasado

Gimnasios... ¿qué hay de nuevo?
Thinkstock

Se acabaron las vacaciones para la gran mayoría. Con la vuelta al trabajo también se retoman rutinas como ir al gimnasio. Step, aquagym, body combat... Todas estas actividades sonaron a chino en su momento, pero ya son muy conocidas. Hay otros métodos que están abriéndose paso en el universo del ejercicio indoor.

El crossfit es una de las disciplinas que más rápido se ha extendido por los gimnasios de todo el país en el último año. Desarrollado por la policía de Los Ángeles y adoptado poco después por los marines y los bomberos, este método de entrenamiento consiste en sesiones cortas pero muy intensas de ejercicios basados en movimientos cotidianos que comportan el uso de varios músculos a la vez. Subir escalones, saltar obstáculos, trepar cuerdas, hacer flexiones... Simple y eficaz.

Hay gimnasios (a veces se llaman bootcamps, en referencia a los campos de entrenamiento militares) especializados en esta disciplina. Otros lo incorporan en su programa como una actividad. Es el caso de los establecimientos de Reebok Sports Club. Sus dos centros españoles (en la madrileña calle de Serrano y en La Finca, la exclusiva urbanización de Pozuelo) lo empezarán a ofrecer a sus clientes este curso.

Un negocio en transición

Cuidar el cuerpo es una tarea a la que cada vez más gente le dedica tiempo y dinero. El mercado de los gimnasios movió en España 765 millones de euros el año pasado. Es una cifra importante, aunque menor que la de 2012, cuando se vendió un 4% más, y que la de 2011 (-7,5%). Los ingresos, lejos de crecer, disminuyen. La agresiva guerra de precios, alimentada por la aparición de los establecimientos low cost y la buena salud de la que goza el running, un deporte que se puede practicar en cualquier sitio, han ayudado a erosionar el mercado.

Algunas compañías han tratado de sacarle partido a la fiebre por correr, ofreciendo entrenamientos complementarios especialmente dirigidos a ese público. “Ir al gimnasio no está reñido con el running. Se puede mejorar mucho el rendimiento y la técnica ejercitando ciertas partes del cuerpo”, explica el presidente de Ingesport, Gabriel Sáez, el grupo que ultima la construcción del que será uno de los mayores centros deportivos de Europa (Go Fit Vallehermoso contará con 24.000 metros cuadrados de instalaciones).

Otro método que gana peso es el TRX, o entrenamiento funcional en suspensión. En este caso, se trata de hacer una variada serie de ejercicios que emplean dos resistentes correas elásticas con asideros. La idea es emplear el peso del cuerpo para ejercitar distintos grupos de músculos. Igual que el crossfit, tiene un origen marcial: fue inventado como método de entrenamiento de los Navy SEAL, ya que se puede practicar en un espacio muy pequeño (por ejemplo, dentro de un submarino) y solo requiere de una superficie (un tanque serviría) a la que atar el TRX (así se llaman las correas). Cada vez más gimnasios tienen sesiones en grupo basadas en este sistema.

La gran versatilidad de crossfit y TRX les da la ventaja de servir como refuerzo específico para quienes practican otros deportes. También tienen en común su sencillez. Todo lo contrario de la electromusculación, otro método que empieza a verse por España.

Uno de los centros pioneros en este sistema es Electromusculación Training Studio La Moraleja, ubicado en esa urbanización madrileña. ¿En qué consiste? Se trata de un entrenamiento de alta intensidad que emplea la electroestimulación (se usan chalecos con electrodos) para reducir, tonificar y definir la zona abdominal en poco tiempo. Es decir, se hacen ejercicios corrientes durante sesiones de unos 25 minutos, dirigidas por un entrenador personal, con el ingenio encima. Un método, eso sí, que resulta más caro por su complejidad técnica: el citado gimnasio comercializa bonos de ocho sesiones (que incluyen una planificación de la nutrición) por 320 euros. ¿Es eso mucho o poco? Baste decir que hay gimnasios de bajo coste con tarifas de unos diez euros mensuales.