Cañete reivindica un departamento acorde al peso político de España

A Juncker le sobran comisarios y le faltan carteras

El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker.
El presidente de la CE, Jean-Claude Juncker.

El presidente electo de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, cerró el jueves por fin el listado definitivo de comisarios, casi un mes después de lo previsto. Bélgica y Rumania fueron los dos últimos países en notificar los nombres de sus candidatas, cuando Juncker ya llevaba dos días celebrando entrevistas para conocer y/o tantear a los miembros de su equipo.

Con la lista definitiva, Juncker afronta lo que se temía: la inmensa mayoría de los 28 comisarios son varones (19) y casi todos aspiran a una cartera importante, a pesar de que el organismo solo cuenta con un puñado de departamentos realmente poderosos.

España pelea para hacerse con Energía, Francia con Economía y Alemania con Mercado Interior o Comercio.

El elegido por el Gobierno de Mariano Rajoy, el eurodiputado y ex ministro de Agricultura, MiguelArias Cañete, acudió ayer a la cita con Juncker bajo presagios que le colocan en una cartera de segundo rango.

España se resiste a esa degradación. Y reclama para Cañete un departamento a la altura del peso político, económico y demográfico del país, aunque el Gobierno asume que será difícil igualar el rango que ostenta el comisario actual, Joaquín Almunia, vicepresidente y comisario de Competencia. España pelea para que Cañete dirija el departamento de Energía, llamado a convertirse en uno de los más importantes durante la nueva legislatura (2014-2019) si Juncker pone en marcha, como tiene previsto, la creación de un mercado energético europeo.

Este proyecto de integración de las redes, anunciado desde hace 15 años, ha ganado impulso como consecuencia del conflicto en Ucrania, que ha confirmado la peligrosa dependencia de la UE del suministro de gas ruso. Para España, que no depende de Moscú, se trata de una oportunidad histórica para mejorar la interconexión con resto del continente, tanto en electricidad (para importar, como respaldo de las renovables) como en gas (España dispone de dos gasoductos directos con Argelia y de varias plantas de regasificación, ahora infrautilizadas, y que puede aprovechar para reexportar).

Sin embargo, varios países de Europa central y del Este, entre ellos Polonia, desean también la cartera de Energía. Como segunda opción, fuentes españolas apuntan hacia el departamento de Industria (que ahora incluye las políticas a favor del turismo y de las pymes) o la de Transportes, con responsabilidad sobre la inversión en infraestructuras y en el sector aéreo.

Tras su encuentro con Juncker, Cañete aseguró que “el reparto de carteras está muy abierto”, pero mostró su esperanza en conseguir la cartera “que mejor responda a los intereses de España”. Cañete solo rechaza la de Agricultura, porque dice preferir un cambio de ámbito después de varios años al frente de ese Ministerio.

Las mujeres mandan

Fuentes europeas aseguran que Juncker “no ha soltado prenda en los últimos días sobre sus intenciones”. El luxemburgués tan solo ha dejado claro que piensa recompensar a los países que han apostado por candidatas, lo que le ayudará a pasar el examen de un Parlamento Europeo que exige cierto equilibrio de género.

Tras presionar a varias capitales se ha llegado a una Comisión con 19 varones y nueve mujeres. La comisaria belga, Marianne Thyssen, parece llamada a una alta responsabilidad, e incluso podría heredar la poderosa cartera de Competencia de Joaquín Almunia.

 

Dijsselbloem enfila a Guindos

En teoría, la presidencia del Eurogrupo (reunión de ministros de Economía de la zona euro) a la que aspira Luis de Guindos no está relacionada con la formación de la nueva Comisión Europea. Pero en la práctica, la presencia del ministro español de Economía como favorito para sustituir al actual presidente, Jeroen Dijsselbloem, puede perjudicar a las aspiraciones de Miguel Arias Cañete en el equipo de Jean-Claude Juncker.

Fuentes europeas aseguran que España tendrá que confirmarse con una cartera de segundo o tercer rango en la Comisión para compensar el ascenso de Guindos. Lo curioso es que ese nombramiento no está garantizado y, en principio, no se resolverá hasta mediados del año que viene.

El jueves, el ministro holandés, Jeroen Dijsselbloem, dejó claro ante el Parlamento Europeo que espera agotar su mandato al frente del Eurogrupo, que expira en julio de 2015. Dijsselbloem lamentó las maniobras de España para intentar desalojarle antes de tiempo y aseguró que “esa presión no es buena para la institución aunque puede ser democrática”.

El holandés lanzó una puya contra el aspirante a sustituirle, al recordarle que es ministro de Economía en un país con una tasa de paro del 24% y un paro juvenil del 50%. “Deberíamos dedicar menos tiempo a los puestos de los políticos y más al empleo de la población”, señaló Dijsselbloem. Holanda parece resignada a perder el cargo, pero hasta entonces Dijsselbloem tendrá enfilado a Guindos.